El bloc del cartero
Propósitos
Hay quien se hace listas de propósitos para el año nuevo, que, como nos recuerda la autora de la carta de la semana, muchas veces son una forma de no cumplirlos y de trocar la expectativa por el agobio de no ser capaz de satisfacerla. Hay quien cree que el modo de salirse con la suya es pisar más fuerte que el resto, aprovechando la ventaja que por cualquier motivo le ha regalado la vida. Y hay, en fin, quien está convencido de que el camino más corto entre el deseo y su realización es tomarle el pelo al prójimo y recurrir al subterfugio y el engaño. Los ejemplos de Djokovic y Boris Johnson invitan a dudar de estas dos últimas estrategias. En cambio, echar mano de humildad, ironía y tratar de ganarse al otro por las buenas y sin dobleces suele dar, a la larga, mejores resultados. Aunque no esté hoy de moda.
Cartas de los lectores
Cura de humildad
La deportación del número uno del tenis mundial del Abierto de Australia debería suponer una cura de humildad para el tenista y su entorno. Los ... múltiples confinamientos en Melbourne, la vacunación masiva sanitaria y solidaria de la población son antítesis de uno de los más mediáticos promotores del movimiento antivacunas, con una sombra fraudulenta bajo un aura impoluta. Su paseo por España, omitido a inmigración de Australia; sus nulas medidas de higiene tras una supuesta PCR positiva completamente asintomático (argumento utilizado como salvoconducto para entrar por la puerta de atrás en el torneo), los paralelismos que su padre estableció de su hijo con Cristo, en fin, ponen al descubierto la desenvoltura y arrogancia con que actúa el clan Djokovic. Nada nuevo para quienes recuerdan tiempos médicos injustificados en competiciones anteriores y esa idolatría más allá del bien y del mal para quien se pasea ondeando la bandera de que aquí o en las antípodas los medios justifican siempre el fin.
Iván Iniesta López. Madrid
Downing Street era una fiesta
En lo más doloroso de la pandemia, con elevadas cifras de muertes, hospitales colapsados, restricciones y una población confinada y angustiada, en el 10 de Downing Street, Boris Johnson y su entorno celebraban fiestas –difícil encontrar un día que no– en las que, considerándose intocable, entre trago y trago, el poder se le subió a la cabeza. En la era del marketing político, la demoscopia manejada por una mente imprevisible como la de Johnson resulta nefasta. Este despotismo de creerse invulnerable ocurre cuando a quien entona un discurso fraudulento lleno de sinrazón, despropósito e insolidaridad, que saca a Gran Bretaña de la UE, en lugar de expulsarlo o exigirle sensatez, le ríen todas sus ocurrencias. Johnson piensa que la política no es el arte de gobernar, sino la facultad de conservar el poder. Pero en el camino se le cruzaron unas juergas que ni sus partidarios le perdonarán. A veces el sistema engendra monstruos que, tras el estropicio, tiene que devorar.
Miguel Fdez.-Palacios Gordon. Madrid
Las luces navideñas
¿Qué le ocurre a nuestra sociedad, tan necesitada de luces y ruido artificial? La vida ya nos regala sus luces y sus ruidos: un amanecer, un atardecer, una noche de luna llena o un cielo minado de estrellas. Y, al cerrar los ojos, la leve brisa entre los árboles o las gotas en un día de lluvia. ¿Por qué necesitamos esos extras de fin de año? La tele, siempre encendida; la radio, al subir al coche; llamadas si vamos solos… ¿Tememos el silencio? ¿No sabemos pararnos a observar? Abogo por el slow movement, por volver a vivir todo desde el interior y buscar la paz ahí para conseguir llegar a la felicidad duradera.
Blanca Maestre Halcón. Correo electrónico
Propósitos 2022
Hola, soy María, estudiante y escritora de listas. Tengo muchas: «cosas que hacer antes de morir», «mejores recuerdos de mi juventud», «anécdotas extrañas»... En una he estado contando los «seguro que este va a ser un gran año» (o similares) que escuchaba y me ha sorprendido los pocos que han sido. Se ha perdido la esperanza, pero yo sigo deseando un año increíble. Para comenzarlo, he elaborado 'la' lista de las listas: Objetivos 2022 . Con propósitos comunes («N.º 2: hacer deporte tres días a la semana»), insignificantes («N.º 27: ir a San Mamés»), imposibles («N.º 18: controlar mis cambios de humor») y desafiantes («N.º 44: hacer el Camino de Santiago»). Ahora mismo me encuentro en una carrera contrarreloj contra mi yo de 2021, que me obliga a tachar 46 casillas en un tiempo máximo de 365 días. Tal es el ansia que al duodécimo día del año ya he tachado 4 y empezado el proceso de 16. Tengo la lista en la pared, en la agenda y de fondo de pantalla. Me estoy agobiando. Cuando veo mis Objetivos 2022 , solo me visualizo en doce meses, con cara de pilla, comprobando lo cumplido y chocándole la mano a mi yo de hoy. Todas mis listas giran en torno al pasado y al futuro, olvidándome del presente. Ante ello, he tomado la decisión de proceder a la quema de 'la' lista y continuar el año con un objetivo: «dejar fluir». Ahora bien, ya que estamos, y antes de la quema, a ver si hay suerte: «N.º 32: publicar una carta en el XLSemanal ».
María Tello antacana. Pamplona
Por qué la he premiado… Por el ingenio, y porque a veces el desparpajo y la gracia resultan ser la mejor estrategia.