El bloc del cartero
Fuegos
Arde el país por los cuatro costados y en buena parte es culpa de una ola de calor interminable que invita a dejar de cuestionar un cambio climático sobre cuyas causas y soluciones podrá debatirse, pero no sobre su realidad y gravedad. Arde el país, se queman miles de hectáreas y el fuego se lleva, además, casas por delante y, en alguna medida, se le puede imputar a la imprevisión de unas autoridades que solo recuerdan el problema de verano en verano o que mantienen las brigadas forestales bajo mínimos mirando la fecha del calendario y no los grados que marca el termómetro. Arde el país y corremos de aquí para allá como pollos sin cabeza, entre otras cosas, porque hemos olvidado que este es un problema común, que no puede gestionar cada uno a su albedrío en su parcela. Un verano más.
Hagamos algo
Pasará este verano y volveremos a batir récords de incendios y hectáreas quemadas. Algunos nos preguntamos si no se puede hacer más para evitarlo. Si ... aportamos más a la OTAN, por qué no dedicamos más esfuerzo a la naturaleza, a la vida. No podemos esperar al próximo verano para volver a hablar de la misma tragedia. Nos estamos acostumbrando a verlo como algo inevitable. Cada verano queda un poco menos por quemar. Hay pocos asuntos más importantes, no podemos permitirnos perder ni una hectárea más. Hagamos algo, hagamos más.
Nacho Barranco Sos. Zaragoza
La geografía negra
España arde. Un año más. Esta vez toca Las Hurdes, sierra de la Culebra, Pont de Vilomara, el Jerte, Valdeorras… Pero podría ser tu pueblo, el de tus padres, abuelos. Te hablan de nuevo de falta de medidas de prevención, de escasez de medios, de administraciones ineficaces, de promesas y recursos que no llegan. Nada parece cambiar. España arde. Arde un hombre, literal, lo ves en la tele en directo. Duele. Un cambio de viento repentino, dicen. Se llama Ángel Martín. Un héroe. Haces tuya la impotencia de quienes han perdido sus casas, sus recuerdos, su pasado... todo. España arde otra vez. ¿Hasta cuándo?
Miguel Astigarraga. San Sebastián
Sin cuestionar, sin verificar
Juan Manuel de Prada en su artículo Nostalgia de la neutralidad expresa algo que echamos de menos en esta guerra de Ucrania: periodistas que describan las grandezas y miserias de esta guerra tanto de Rusia como de Ucrania. Ucrania es la víctima, pero no debe llevar a los medios a reproducir la propaganda del Gobierno de Ucrania sin cuestionar ni verificar nada. Esta guerra terminará, y nos enteraremos que lo descrito en la prensa llamada 'seria' no se parecía mucho a lo que ocurría en la guerra real y no en la oficial.
José Gabriel Delas Labrador. León
Volver a los pueblos
Mi esposa recuerda con añoranza sus veranos de niña en el pueblo. Habla de sus baños en el río, de sus paseos, de sus momentos triturando el trigo montada en el trillo tirado de un caballo. De cuando venía su padre los sábados, en la moto, trayéndoles caprichos de la ciudad... Pues bien, por qué no volver a los pueblos ahora que la crisis nos atormenta y la gasolina está por las nubes. No es momento de dispendios y los pueblos son una alternativa, amén de que los niños disfrutan porque los peligros son menos. Los padres se lo deberían replantear. Las casas rurales atraen muchos visitantes, pero sería bueno que se volviera a hacer del veraneo en el pueblo un clásico y una opción, reconstruyendo las casas de abuelos y bisabuelos, para que la España vaciada fuera menos vaciada.
Armando Ortigosa Herreras. Logroño (La Rioja)
La generación perdida
La sabiduría que otorga la experiencia. La experiencia que aportan las vivencias. La modestia, la capacidad de apaciguamiento. Están ahí para recordarte que, mientras haya salud, todo es secundario. Esa es la clave. La adversidad que la generación joven no sabe afrontar. No tenemos la clave de la felicidad, pero sí la generación anciana que la ha experimentado. Interioricemos los recuerdos de quienes han vivido una pandemia, una transición, una dictadura, una posguerra y, si apuramos, una guerra. Se levantan, te muestran su mejor faceta y exhortan la paz y el bienestar. Cualquier gesto que hagas será valorado. No existe gente tan buena para sustituir a esa generación. Nos queda la del 'yo y el ya', la de 'lo quiero yo y lo quiero ya' para la que nada es suficiente. Mientras, seguiré calculando la fecha de nacimiento de todos los pacientes que ingresan a nuestro cargo, pensando que, con un poquito de suerte, aún se acuerdan de esa transición, esa posguerra y, quién sabe, ese conflicto bélico que aún deambula por nuestros pensamientos.
Claudia Marín Espín. Cehegín (Murcia)
Por qué la he premiado... Por señalarnos una de las mejores fuentes de aprendizaje de las que aún disponemos.