El bloc del cartero
Incendiados
De fuegos varios hablan nuestros lectores, pero es uno de ellos, el que se lleva por delante no sólo nuestros bosques y espacios naturales, sino cada vez más casas y con ellas los recuerdos y los sueños de las personas que vivían en ellas, quien tiene todas las papeletas para ser el asunto del verano. Lo favorece el cambio climático, que algunos siguen ridiculizando con chistes que cada vez tienen menos gracia y que dan ganas de invitarlos a que monten su tablado cómico, a eso del mediodía, en ya casi cualquier capital española: pocas van a quedar sin ver el número 4 mandando en sus termómetros. Pero no menos lo favorece el abandono, la descoordinación, la infradotación y el enfoque catastrófi co –se actúa sólo ante la catástrofe ya iniciada–. O espabilamos, o a disfrutar de la ceniza.
Cartas de los lectores
Un cuadro apocalíptico
Dieciocho de julio de 2022, me levanto de la siesta empapado en sudor, treinta y tantos grados a la sombra. Salgo a tomar el aire, ... pero en el umbral de la puerta dudo entre entrar o salir: el aire es irrespirable, inmóvil, denso y con olor a tizón humeante. Una fi na lluvia de pavesas siembra el suelo. Una canícula espesa y plomiza acorta el horizonte. El sol apenas se hace visible en un pequeño disco luminoso, y sus rayos apenas atraviesan la pesada atmósfera. La luz, tenue y amarilla, completa un cuadro apocalíptico cuyo origen es la combustión de los bosques de media España. Nueve de cada diez incendios forestales son provocados. Un efecto más de las agresiones que el ser humano causa a la naturaleza y a nosotros mismos.
Pedro Serrano. Antoñán Del Valle (León)
Chispas y fuegos
Resulta doloroso constatar el aumento de las violaciones a mujeres, incluso en manada. Estoy de acuerdo con la relación que se viene estableciendo entre la violencia sexual y el creciente consumo de pornografía; no obstante, las raíces de esta lacra son más profundas. Nuestra sociedad, dominada por un modelo de sexualidad frívola, fomenta indiscri- minadamente las relaciones sexuales, señalando como únicos límites la toma de precauciones (condón) y el respeto a la libertad.Un planteamiento pobre y miope. Tanto el sexo como el fuego son buenos, pero constituyen una fuerza impetuosa que es necesario contener y gobernar. El fuego se guarda en una estufa, no se enciende en medio del salón donde puede provocar un incendio. Vivimos en una sociedad erotizada, plagada de estímulos sexuales (chispas), que no educa en el autocontrol, y que se ve abocada a sofocar (castigar) los incendios que provoca.
Luis Somarriba. Santander
Bilbao y Unamuno
¿Por qué Bilbao niega un espacio a Unamuno? Sabemos que varias asociaciones socioculturales de la Villa han promovido iniciativas para que se le dedique un espacio permanente en el Museo Etnográfi co, por tratarse de un bilbaíno, vasco universal y español al que deben reconocerse sus muchos méritos, como lo han hecho en los diversos lugares donde estuvo forzado y sin forzar, muy especialmente en Salamanca, donde su memoria es permanente y agradecida, méritos que un rancio nacionalismo vasco radical le ha venido negando, pero que, gracias al difunto alcalde Azkuna se recuperaron, al menos parcialmente. Es hora de una recuperación total y de hacerle justicia. Confi emos en que el tiempo y la sensatez den la razón a los solicitantes y el espacio sea cubierto con su fi gura, con sus recuerdos. No es tan complicado, si se quiere se puede hacer, otros personajes con menos méritos los tienen.
Ángel Santamaría Castro. Bilbao
Proyecto generación
Tengo 18 años, trabajo en prácticas y me gustaría compartir un dato del informe Perspectivas de la población mundial 2022 de la ONU . En 2050, se estima que una de cada seis personas en el mundo tendrán más de 65 años, es decir, un 16 por ciento de la población estará compuesta por personas mayores. Está demostrado que hemos alcanzado un mayor ciclo vital, por ello, ¿por qué no elaborar todos los planes de acción gubernamental para impulsar a las nuevas generaciones en colaboración intergeneracional? Actualmente vivimos en una sociedad en la que no damos valor a sus opiniones, aislamos a esta sabia generación de su entorno cuando, a lo largo de su vida, han adquirido una experiencia que podría benefi ciarnos. Esta generación es capaz de contar sus experiencias, al igual que de darnos soluciones para los distintos problemas a los que nos enfrentamos, de orden laboral, familiar, etc. Así como nosotros, los jóvenes, debemos ayudarlos a fortalecer su autoestima, motivación y optimismo.
Por qué la he premiado... Porque es alentador que haya mentes jóvenes atentas a lo que sus mayores descuidan.
Pablo Díaz Montañés. Zaragoza