El bloc del cartero
Elcano
En el quinto centenario de una de las más grandes hazañas que a Castilla y a España le debe la humanidad, un alarde de valor y sacrificio que cualquier comunidad recordaría con legítimo orgullo, subraya un lector que ni los representantes de los castellanos ni los de todos los españoles le dan el debido relieve. Como si fuera un hecho vergonzante que no conviene reivindicar. El viaje que con recursos y gentes de Castilla inició Magallanes y culminó Elcano cambió la Historia y ensanchó el conocimiento del mundo. En Guetaria, lugar natal de Elcano, hay tres monumentos que lo recuerdan. Las inscripciones de dos de ellos parecen más pensadas para desvincularlo de Castilla y de España que para honrar al marino guipuzcoano. Y así, tristemente, se va diluyendo lo que un día fue.
Las cartas de los lectores
Sin pena ni gloria
El 6 de septiembre se cumplieron quinientos años de la primera vuelta al mundo y resulta patente la deficiente conmemoración de esta gesta mundial protagonizada ... por la Corona de Castilla, pues no en vano la armada capitaneada por Magallanes y después por Espinosa izaba la bandera de castillos y leones. Esta efeméride ha pasado de largo sin pena ni gloria, para alegría de algunos países que siguen alimentando la leyenda negra. La proeza, de magnitud mucho mayor que la llegada del hombre a la Luna, paradójicamente no merece la debida atención ni de los gobiernos regionales de la antigua Castilla. Eso sí, el 6 de septiembre no es laborable en la comunidad autónoma vasca, cuando debería haber sido declarado festivo en toda España.
Francisco Javier Sánchez Sinovas. Cicero (Cantabria)
Un Griego 'cool'
Salve. Tengo 17 años y se supone que curso un Bachillerato de Letras. 'Se supone' porque me resisto a llamar así a una formación sin la materia de Griego, que la ha caracterizado ab initio (no hay alumnos suficientes) y que es sustituida por otras como Economía, que ayuda enormemente a entender, verbi gratia, a Safo de Lesbos. No incentivar las Humanidades es, máxime, inculcarnos a los jóvenes que es un saber inútil. Dice Emilio del Río que todo está en los clásicos, pero si olvidamos sus lenguas va a ser difícil conocer (y aplicar) las claves que dejaron para lograr un futuro mejor. Lo curioso es que tener un proverbio griego o latino en el perfil de redes sociales o tatuado en el antebrazo es el summum, muy cool. Pero lo de saber lo que dicen esas palabrejas ya no lo es tanto.
Paula Rebollo Andrade. Valladolid
Sálvese el que pueda
Siempre tengo por casa publicaciones pendientes de hojear y el otro día me quedé impresionado con un artículo del XLSemanal del 26 de septiembre de 2021 encabezado con estas dos frases: «El polémico gaseoducto Nord Stream 2 es la última victoria de Putin. Está dejando un reguero de perdedores...». El reportaje daba cuenta de la finalización de un gaseoducto –casi pirata, diría– que, con un coste de 9500 millones de euros y una tubería de 1230 kilómetros en el lecho del mar Báltico, une el este de Rusia con el norte de Alemania sorteando los Países Bálticos y Polonia. El reportaje (insisto, de septiembre de 2021) dice cosas tan jugosas como que Merkel deja garantizado el suministro de gas para su país, pero «la política energética común de la UE se acaba de convertir en un 'sálvese quien pueda'». Al dejar de pasar el gas por Ucrania, este país deja de percibir 1700 millones. Y, en fin, otras muchas cosas que vienen muy a cuento en los tiempos que corren y merecían ser reconsideradas.
José María del Moral Ituarte. Sevilla
El miedo a la diferencia
Llama la atención la coincidencia en el mensaje ideológico de índole política, contenido en determinados lemas enunciados en países y momentos distintos. Así «Un Monarca, Un Imperio, Una Espada» o «Un Pueblo, Un Reich, Un Fuhrer» o «Un País, Un Presidente, Una Victoria». El primero de estos lemas es el verso de un soneto que el poeta Hernando de Acuña compuso en honor de Carlos V, en el siglo XVI. El segundo hizo fortuna en la Alemania nazi, el siglo pasado. El tercero se pronunció el pasado martes, día 23 de agosto, en el funeral por Daria Dugina, ideóloga rusa asesinada en Moscú. En los tres casos se sintetiza una vieja aspiración uniformizadora de pueblos, dentro de las fronteras de un Imperio, un Reich o un País, dirigido por un líder carismático que personifica las virtudes del pueblo hegemónico, llámese Monarca, Fuhrer o Presidente. El cemento que produciría el milagro de esa cohesión sería una doctrina, religiosa o política, a la que se supone en posesión de la verdad, y que debe imponerse, aunque sea por la fuerza de la espada, hasta conseguir la Victoria final. Hay que uniformizar, hay que homogeneizar, porque la diversidad puede ser peligrosa y, en consecuencia, asusta.
Antonio López López. Murcia
Papel
Amanezco con las heridas de la noche, desperdiciada en vídeos que decían tener las respuestas a problemas que ni recuerdo porque no eran los míos. De reojo veo el portátil en el escritorio; su canto es bello y profundo, pero ato mis zapatillas y, aún dormido, huyo a la calle recordando a cada paso cómo era aquello de caminar. El quiosquero, cuyo nombre nunca me esforcé en conocer, aparece con aura de héroe. ¡El último de los suyos!, rey de un imperio sin futuro. Puede ser la última vez que lo vea y, tras recibir la vuelta, me despido con excesiva gravedad, respondida por un terrible gesto de extrañeza. Vuelvo a casa para dejarme caer en el sillón con la luz justa para reconocer sin esfuerzo la tinta sobre el papel rugoso, ingobernable para mis manos torpes. La lectura empieza y las frases aparecen sencillas y finitas; no tengo que luchar con enlaces a miles de otras posibilidades, ventanas emergentes, luces parpadeantes y anuncios de productos sin los que no sé cómo he podido sobrevivir. Me acomodo un poco más y agarro las hojas que matan el ansia y las palabras con alma de medicina, convencido de que aquel ritual sanador me hará, de nuevo, invencible.
Sergio Jaén Lara. Jerez de la Frontera (Cádiz)
Por qué la he premiado… Porque a veces conviene prestar voz, y oído, al que va en dirección contraria.