Volver

El bloc del cartero

Titán

Lorenzo Silva

Desde el momento de su hundimiento hubo quien interpretó la tragedia del Titanic como un correctivo a la soberbia humana que concibió aquel descomunal navío. Ciento once años después, la tragedia a menor escala del Titan, el minisubmarino diseñado para sumergir hasta las profundidades abisales a unos pocos privilegiados y permitirles observar su pecio, suscita opiniones análogas. La vanidad temeraria de unos ricos les cuesta la vida, lo que no deja de encerrar para algunos una lección moral. También moral es la reflexión que propone uno de nuestros lectores: la que extrae de la atención desmedida recibida por el pequeño sumergible, en contraste con la mortandad anónima del enésimo barco que se va a pique con inmigrantes en aguas del Mediterráneo. El Titan como símbolo de nuestro despiste colosal.

Newsletter

titulosecundario titular="Las cartas de los lectores

" antetitulo="

"]

Mundos paralelos

Una vez más, la vida real, la que supera a metaversos, multiversos y demás sucedáneos, ... nos ha trazado una de esas coincidencias que nos sitúa frente al espejo. De un lado, un pesquero con más de setecientas personas. Al otro lado, cinco personas en un sumergible. Los pasajeros del pesquero son gente sin caras, sin nombre, sin biografía, solo números. De los otros conocemos sus nombres, sus caras, nos han contado su vida. Unos han pagado todo lo que tienen; los otros, algo de lo que les sobra. En ambos casos se han hundido en profundas fosas marinas y son desgracias lamentables. Para evitar las muertes de los del pesquero, la movilización de medios fue lenta e insuficiente. En el otro caso varios buques, helicópteros, aviones y robots submarinos punteros fueron prestamente movilizados a nivel internacional. De los setecientos solo se salvaron unos cien; en el sumergible, nadie. No me apena más la muerte de unos que la de otros. No me alegra la muerte de ninguno. Sobrevolados por el miedo que despierta la inteligencia artificial, hoy a mí me aterra más contemplar los mundos paralelos creados por nuestra inteligencia natural. Multiversos en los que muchos quieren cambiar de pantalla y a otros nos paraliza la amenaza de que nos saquen de la nuestra. ¿Cuándo trabajaremos más por mundos comunes sin miedo a extinguir los paralelos? Gracias a aquellos que ya lo hacen, esos que no aparecen tanto en televisión.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Titán

[]

Titán