EL BLOC DEL CARTERO
Mascarillas
A quienes claman contra la molestia de la mascarilla como si fuera una escafandra interpela la carta de esta semana, de un ciudadano que ha decidido aceptarla como lo que es: un mal menor frente al quebranto pertinaz al que nos aboca no detener la transmisión de este molesto inquilino que nos ha salido. Con el transcurso de los días de verano, y mientras las UCI y las plantas de los hospitales se van llenando de enfermos –algunos vacunados, porque en los grandes números no puede dejar de aflorar ese margen de ineficacia que toda vacuna tiene–, empieza a no parecer muy buena idea aquel mensaje de «recuperemos la sonrisa». Una vez más, nuestros gobernantes nos dijeron lo que queríamos oír, que no siempre es lo que deben. A veces, más vale mantener la cautela que empujar en exceso al entusiasmo.
Cartas de los lectores
•Narcotraficantes
Asesinos. Y no héroes como los presentan algunas series. Una buena educación terminó con la admiración que algunos niños, acostumbrados a convivir con contrabandistas, sentían ... por esa especie de individuos a lo Corleone. Y cuando el profesor preguntaba qué querían ser de mayores, alguno respondía: contrabandista. Solo cuando crecieron dejaron de sentir, en su mayoría, esa atracción. Se percataron de que ser traficante de tabaco era un aprendizaje para graduarse, más tarde, en narcotráfico. Ahora, a la misma pregunta: ¿qué queréis ser de mayores?, muchos dicen: policías, guardias civiles o agentes de vigilancia aduanera para detener a los narcos.
Xiana del Cabo. Santiago de Compostela
•Seguimos siendo los mismos
¿Por qué hay que estudiar Latín, Griego o Filosofía cuando el legado grecolatino parece ya analizado? Porque no es un mero estudio arqueológico, ya de por sí valioso, sino porque sigue vivo. Aún es necesario traducir a Marcial o a Safo porque cada generación requiere de una nueva relectura de los clásicos. Desconocer la tradición clásica es no comprender uno de los lenguajes en que está escrita la realidad. Platón transmite la preocupación de su maestro acerca del efecto que podría tener sobre el conocimiento la invención del libro y ahora nos preguntamos si es necesario tener tantos conocimientos cuando todo está en Internet. Los clásicos siguen vigentes porque, en el fondo, seguimos siendo los mismos.
María Cecilia Molina Areses. Valladolid
•Violencia
Samuel, Isaac, el enfermero del metro de Madrid... Personas cuyas vidas fueron segadas o marcadas. Jóvenes con sueños, ideales, proyectos, seres queridos, pero, sobre todo, víctimas de la violencia sin razón, anónima, gratuita, cobarde, deforme, irracional, intolerante, despiadada, injusta, atemporal, jactanciosa, despreciable, resentida, inculta, salvaje, inexplicable, abominable, impotente, ignorante, bárbara, consentida, necia, inhumana… e, irremediablemente, eterna.
Enrique Vela Carrascosa. Aldaia (Valencia)
•Gracias por cuidar de mí
Soy cuidadora en un centro para personas con discapacidad intelectual y confieso que, gracias a mis 'chicos' y 'chicas', no he tirado la toalla en mi combate diario contra la desesperanza. Porque ni la inoperancia política, ni la corrupción que desenmascara ídolos de barro, ni la indisimulada desvergüenza de los poderes económicos, ni la insolidaridad de parte de la sociedad, ni la ingenuidad infantiloide y ñoña de tanto buenismo idiota, ni siquiera la chulería de quienes se saltan las normas –no digamos las leyes– porque quieren y pueden; nada es más fuerte que su mirada limpia. Porque frente a las cifras terribles que hablan del horror que se extiende por el mundo, está el número infinito de abrazos inesperados y palabras de cariño que se convierten en el escudo que necesito. Porque, ante el oscuro futuro que muchos auguran, tengo el luminoso presente de sus sonrisas. Porque, aunque soy cuidadora, en realidad, ellas y ellos me protegen día a día. Gracias por rescatarme del desánimo. Gracias por cuidar de mí.
Esmeralda Ayape. Pamplona
•La lectura
La lectura puede resultar como una evasión o desahogo ante la rutina del trabajo o de las actividades cotidianas. Te transporta a realidades diferentes de las que vives o estados de ánimo que no habías experimentado. Leer es una eficaz y relajante forma de cambiar la realidad y palpitar o descubrir nuevos horizontes vitales. Pero son muchas las personas que desgraciadamente no lo saben descubrir o no les apetece. Leer es aventurarse a conocer mundos nuevos. En las novelas, te sumerges en diferentes historias y situaciones según el tipo de narraciones que leas. Si lees una novela de aventuras, te invita a soñar. Si es amorosa, a apasionarte. Si es psicológica, te hace pensar. Si es erótica, te estimula. Si es histórica, te transporta al pasado de la humanidad... Eso en cuanto al género novelístico. Si lees poesía, sentirás muchas veces emociones o estados de ánimo que te llegarán al corazón. Si lees ensayos, reflexionas y meditas y conoces teorías y opiniones. Si lees teatro, las acciones de los personajes parece que las estuvieras viviendo en directo.
Martín Isidro Vázquez, León
•Antonio López, al natural
La entrevista al pintor Antonio López me parece un monumento a la sensibilidad y al sentido común. Ante todo es un artista que admira a los grandes como Velázquez, Zurbarán, Hopper, o Balthus, entre otros. Sin embargo, valora también el arte abstracto que tiene mucho de metafísica, presente en su propia pintura figurativa. Su sensibilidad le lleva a trabajar la realidad cotidiana hasta hacerla excelsa, con una mirada que la ennoblece. Manifiesta, además, que su arte es constructivo en medio de tantos ejemplos de arte deconstructivo tan hostil con la realidad. Es un artista humilde y sobrio que encuentra algo sagrado en los retratos y en las calles de la ciudad. Siente la ausencia de su mujer, Mari, y lleva con paz los achaques de la edad: «A mi edad ya no puedes ni debes hacer tonterías para poder continuar dignamente con tu vida». Puro arte, pura naturalidad y sentido común.
Jesús Ortiz López. Madrid.
•Un lenguaje universal e intransmisible
Es un hecho contrastable. No hace falta tener fe. Solo es necesario tener la curiosidad desatada de prejuicios. Si comparamos las filosofías, creencias y religiones en el mundo, es fácil ver que en muchos puntos dicen lo mismo. La teología puede ser monoteísta, politeísta, henoteística, animista o alguna combinación de las anteriores. Los rituales pueden ser variados y exóticos: unos utilizan las drogas; otros, la razón, el amor, la meditación, el sueño, el baile... Pero todas intentan proporcionar al hombre una forma de conducirse en la vida. Y es ahí donde surge la simultaneidad. Por ejemplo: meditar es prestar atención a una sola cosa. Este es el camino que propone el budismo. Osho dice que amar es la forma más elevada de meditar. Esto es verdad porque todos sabemos ver y comprender cuando alguien ama lo que hace. Este es un lenguaje universal e intransmisible que traspasa el tiempo y que nos hace estar presentes en el ahora...
Venancio Rodríguez Sanz. Correo electrónico
Sé que no puedes contestarme
Llegaste a nuestras vidas de repente y a la fuerza. Me impusieron tu presencia y, hoy, lo reconozco: no fue fácil convivir contigo. Los primeros días me costó habituarme a que me acompañaras a todas partes. Me sentía incómodo, me costaba aceptar que habías venido a ayudarnos y que, en ningún caso, querías ser un estorbo. Así es una nueva convivencia, a menudo complicada, sobre todo si es impuesta. Y pasaron los primeros días, las semanas, los meses... hasta que una mañana descubrí el valor de tu presencia, acepté que eran más las consecuencias positivas de tu compañía que las molestias. Y ya ves, ahora que, según en qué circunstancias, ya no me obligan a llevarte conmigo constantemente, soy yo quien no quiero prescindir de ti. Así que, amiga, parece que seguiremos juntos más tiempo del que pensaba, y con otra actitud por mi parte, más amable que cuando nos conocimos. Sé que no puedes contestarme, que solo eres un pedazo de tela, pero quería que supieras lo importante que has llegado a ser para mí, para mi familia, para tantas personas que, día a día, hemos aprendido a valorarte.
Iñaki Gómez Díaz. Albia de castro (Logroño)
Por qué la he premiado… Porque, también sobre esto, importa escuchar a quienes no tienen solo a punto la queja.
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Fátima Uribarri