Saltar al contenido
Volver

EL BLOC DEL CARTERO

Olvidarse

Lorenzo Silva

Una afectada por el envenenamiento masivo con aceite de colza nos escribe para hacernos saber hasta qué punto se siente olvidada e ignorada por las instituciones ante las que trata de hacer valer las secuelas incapacitantes de la enfermedad. Un sanitario, de esos a los que hace nada aplaudíamos, se queja amargamente de cómo pasada la emergencia y la solidaridad acuciada por ella se coloca a su gremio en la diana para reclamar responsabilidades por los percances y los estragos de los que nadie se hace cargo. Está acaso en la condición humana esa propensión a echar en el olvido todo aquello que en el camino nos sobra o nos embaraza. Tratamos así de hacernos la marcha más cómoda, pero hay deudas e impedimenta que no podemos sacudirnos, porque descuidar su memoria nos conduce a perder la decencia.

Cartas de los lectores

• Evolución

Varios de quienes nos aplaudían desde un balcón, superado aquel difícil trance, consideran hoy que deben achacarnos que podíamos haber hecho mucho más y denunciarnos ... con ese auspicio. Muchos no quisimos entonces pasar por héroes, sabedores de que quienes hoy nos encumbraban por trabajar con humildad nos degradarían mañana a villanos, considerándonos responsables del perjuicio. Esto solo refleja la pobreza moral de la condición humana: «Hice todo lo que pude por ti». «Hoy, que me siento fuerte, te diré que no fue suficiente». Y, en vez de escucharnos, tomamos como signo de arrogancia una sugerencia; como ataque una discrepancia, como insulto una desavenencia, un desgraciado accidente como un crimen, y una parte como un todo. Dios nos asista, o terminaremos acabando con nosotros mismos.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Olvidarse

[]

Olvidarse