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Mi hermosa lavandería

La chica dormida de Leipzig

Isabel Coixet

Isabel Coixet

Lee Miller capturó esta escena: tres personas yacen muertas en una oficina llena de polvo al final de la Segunda Guerra Mundial. El alcalde de Leipzig, Alemania, su esposa y su hija se suicidaron con cianuro por temor a represalias de las tropas aliadas que asaltaron la ciudad. El potente flash de Miller ilumina los cuerpos desde arriba, así como un escritorio en primer plano. La luz apenas llega al fondo de la habitación, donde un retrato enmarcado de Adolf Hitler se apoya en el marco de una puerta, perdiéndose en la oscuridad. A primera vista, las tres figuras parecen estar durmiendo. Sus cuerpos se desploman suavemente, casi con elegancia, sobre los muebles. Posteriormente, Lee reencuadró la fotografía para mostrar sólo a la hija.

Estas fotos desacralizan el horror. Permiten reconocer lo ridículamente mortales y pequeños que son los dictadores. Y lo patéticos que somos los seres humanos al dejarles llevar a cabo sus planes criminales

¿Por qué me obsesiona esta foto hasta el punto que tengo una copia sacada del negativo original firmado por Penrose, el hijo de Miller? ... Podría justificarlo: es la imagen hecha por una artista con casco de fotoperiodista que sabe trascender el puro testimonio histórico, la composición, la luz, bla-bla-bla. Son todas esas cosas y a la vez ninguna de ellas.

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La chica dormida de Leipzig

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