Saltar al contenido
Volver

Mi hermosa lavandería

La era de la desfachatez

Isabel Coixet

Isabel Coixet

Hay palabras que no viajan bien. 'Desfachatez' es una de ellas. Los ingleses tienen impudence, que suena a institutriz victoriana escandalizada, y shamelessness, ... que al menos conserva en la raíz la vergüenza perdida. Los franceses dicen culot casi con una sonrisa, y quien creció cerca del yiddish dice chutzpah, que se pronuncia con algo peligrosamente parecido a la admiración. Otras lenguas medio celebran lo que la nuestra condena sin paliativos: 'desfachatez' viene de quedarse sin fachada, sin la cara que uno enseña al mundo. Sospecho que la palabra existe exactamente allí donde más falta hace.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para usuarios registrados.

Reporta un error

[]

La era de la desfachatez

[]

La era de la desfachatez