Mi hermosa lavandería
Perro de Luna
La primera vez que escuchas a Moondog no sabes lo que estás escuchando. ¿Es un músico contemporáneo, antiguo, moderno? ¿De dónde sale? ¿De un libro de Tolkien, de una apuesta entre músicos de vanguardia, de un bosque de trolls, de una playa jamaicana en la que se han encontrado milagrosamente las ruinas de un castillo gótico? ¿Qué clase de individuo produce estas melodías que mezclan todos los estilos posibles con una asombrosa elegancia?
¿Cómo llegó un músico ciego y sin hogar, vestido de vikingo, a convertirse en una de las figuras centrales de la vanguardia neoyorquina, admirada ... por Charlie Parker (al que le dedicó Bird's lament, quizás su tema más conocido), Steve Reich, Janis Joplin, Philip Glass?
¿Cómo llegó un músico ciego y sin hogar, vestido de vikingo, a convertirse en una figura central de la vanguardia neoyorquina?
Louis Moondog Hardin (primo lejano del famoso forajido John Wesley Hardin) es hoy admirado tanto por directores como por músicos de todos los géneros musicales. Recientemente, David Byrne, gran fan del músico, organizó una velada en Nueva York donde se rindió homenaje a este genio inclasificable. Janis Joplin versionó su canción All is loneliness. Moondog subió al escenario con Charles Mingus en el Museo Whitney, y afirmaba haber sido el primero en aplaudir a Leonard Bernstein durante su primer concierto como director de orquesta en el Carnegie Hall.
El 4 de julio de 1932 en Kansas, Louis Hardin, de 16 años, sin darse cuenta, cogió un cartucho de dinamita que le explotó en la cara y lo dejó ciego de por vida. A raíz de este violento accidente, este hijo de un ministro episcopal sintió que perdía la fe y gravitó progresivamente hacia otras formas de espiritualidad y chamanismo. Posteriormente, se convierte en un músico sin hogar en las calles de Nueva York. Tenía una barba y un cabello largos, y la gente lo confundía con Jesucristo. Por ello decidió diseñar y forjar su propia armadura vikinga, acorde con su pasión por la cultura y la mitología nórdicas. La imagen de Moondog con su casco con cuernos y su aspecto de guerrero sideral son los que han pasado a la historia. «La gente me ha dicho muchas veces que les gustaría ayudarme, pero que tendría que vestirme de una manera más convencional […]. Pero valoraba más mi libertad de vestir que mi carrera como compositor. Sólo quería hacer lo que quería y, pasara lo que pasara, lo hice».
Años más tarde, en junio de 1981, durante la inauguración de una exposición de objetos vikingos antiguos en el Museo de Historia de Estocolmo, Louis Hardin descubrió finalmente que los vikingos nunca llevaban cascos con cuernos, un descubrimiento que no le hizo demasiada gracia. En 1947 se autodenominó Moondog inspirado en el perro de su infancia que «aullaba a la luna más que cualquier otro perro».
Conocido en las calles y círculos artísticos de Nueva York como 'el compositor vikingo sin hogar', Moondog se convirtió en una figura de culto y empezó a componer (era autodidacta) y a tocar música en la calle, en la que vivió muchos años. Entre otras, compuso 81 sinfonías; obras para orquesta, para conjuntos de cámara y de metales (especialmente con saxofón); obras para piano y órgano; y canciones, íntegramente en braille, a menudo a una velocidad asombrosa. Sin embargo, aunque algunas de sus obras fueron interpretadas e incluso publicadas durante su vida, una gran cantidad nunca fueron interpretadas, y mucho menos grabadas. Entre estas partituras, una obra para 13 celestas; otra para 76 trombones, Tree tone, que requiere ocho directores; y, en particular, Cosmos, una obra para mil músicos y cantantes que dura nueve horas.
Cuando pensamos en compositores de música estadounidenses, nos vienen a la mente los nombres de George Gershwin, Charles Ives, Aaron Copland y Leonard Bernstein… Pero no el de Moondog. Sin embargo, la música de Louis Hardin no podría ser más americana: mezcla marchas militares para metales, ragtime y jazz, percusión nativa americana e incluso efectos sonoros callejeros de Nueva York. Es única e inconfundible. Estaba obsesionado con el número 9. Murió en Alemania en 1999.