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Mi hermosa lavandería

Rob Reiner, un genio inclasificable

Isabel Coixet

Se murió Rob Reiner y nadie supo muy bien en qué cajón guardarlo. Los obituarios vacilaron: ¿director de comedias?, ¿autor de dramas generacionales?, ¿artífice del terror doméstico?, ¿el boss de las comedias románticas? La verdad es que Reiner pertenece a esa estirpe rara de cineastas que no temían saltar sin red entre géneros, como si el cine fuera un idioma y no una especialización.

Reiner sabía que para el verdadero horror bastan una habitación cerrada, una obsesión y la certeza de que nadie vendrá a salvarte

Me temo que las trágicas circunstancias de su muerte junto con su esposa a manos de un hijo de ambos harán que la apreciación hacia ... su carrera quede opacada. Y no me parece justo.

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