Saltar al contenido
Volver

ANIMALES DE COMPAÑÍA

¡Demonios!

Juan Manuel de Prada

Juan Manuel de Prada

Uno de los rasgos más llamativos del Papa Francisco es su fe obstinada en la existencia de Satanás. Rara es la semana que no se ... refiere a este Enemigo del género humano, o a sus obras malignas, en alguno de sus sermones. Y no se refiere a él como si se tratase de una abstracción (un inconcreto Mal que pulula por ahí, a modo de pedo cósmico o emanación gaseosa), sino siempre de un modo personal, como por cierto hacía Jesús, cuya vida pública estuvo siempre acechada por Satanás, desde su retiro en el desierto hasta la oración en Getsemaní. Tales menciones papales rechinan enormemente a la sensibilidad contemporánea, que juzga la existencia de Satanás una superstición infantil, o bien confunde al demonio con un abstracto Mal que compite en igualdad de condiciones con un Bien igualmente abstracto, entablando una lucha irresoluble y, por lo tanto, banal (así se explica, por ejemplo, que el pensamiento y el arte contemporáneos ya no tengan drama ni conflicto en su seno y se hayan convertido en carcasas vacías, un arte y un pensamiento irrelevantes). Por supuesto, la insistencia papal en estas menciones es por lo común ocultada o eludida por los medios de adoctrinamiento de masas, que de este modo confirman su empeño por ofrecer una imagen fragmentaria y distorsionada de una figura que desean aprovechar con otros fines inconfesables.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

¡Demonios!

[]

¡Demonios!