Saltar al contenido
Volver

Animales de compañía

Hacia el nihilismo

Juan Manuel de Prada

Juan Manuel de Prada

La gente ingenua suele asociar la ‘autodeterminación’ a la pretensión de independencia que esgrimen una porción nada exigua de catalanes. Pero lo cierto es que la autodeterminación es un concepto filosófico y jurídico disolvente que está minando el orden jurídico, la comunidad política y la propia naturaleza humana.

En efecto, nuestra época tiende a reconocer cualquier pretensión como derecho subjetivo, considerando legítima la consecución de cualquier fin, anhelo o apetencia personal sin ‘responder’ ... ante nadie. Esta ‘autonomía de la voluntad’, inevitablemente, acaba cristalizando en el reconocimiento de que las personas pueden ‘darse’ normas que satisfagan sus anhelos (de poder mandar a su cónyuge a freír espárragos, de poder asesinar a sus hijos o rebanarse los órganos genitales, de que le sufraguen un suicidio asistido, etcétera). Y, al considerarnos con la capacidad para ‘darnos’ las normas que satisfagan nuestros anhelos, nos convertimos en ‘dueños y señores’ de esas normas, cuya existencia depende de nuestra voluntad. Nuestras pretensiones, digámoslo así, se convierten en condición de la existencia del Derecho, que ya no reflejará nunca más un ‘orden del ser’, un juicio de la razón práctica sobre la naturaleza de los actos humanos.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Hacia el nihilismo

[]

Hacia el nihilismo