Saltar al contenido
Volver

Animales de compañía

Sentido de Estado

Juan Manuel de Prada

Juan Manuel de Prada

Es muy habitual que, cuando se quiere exaltar la figura de algún político jubilado o ya fiambre, se lo caracterice como un hombre con «sentido de Estado». Asimismo, la expresión es utilizada a modo de arma arrojadiza entre políticos en activo, que cuando desean lanzar un reproche a sus contrincantes afirman que carecen de este mismo ‘sentido de Estado’.

Pero la expresión de marras esconde en las entrañas de su significado algunas trampas. Cuando decimos ‘sentido de Estado’ (como cuando decimos ‘razón de Estado’, ... otro término más espinoso aún) estamos sobre todo otorgando al Estado una categoría de instancia moral inapelable y suprema, cuyas conveniencias y necesidades se erigen en sí mismas en regla de justicia. Pues, de lo contrario, para exaltar la figura de un político retirado o ya fiambre, diríamos que era un hombre con ‘sentido del bien común’, o de cualquiera de las virtudes —empezando por la justicia— necesarias para alcanzar dicho bien; o bien exaltaríamos sus prendas, la encarnación de tales virtudes en su persona, calificando al político de marras con los epítetos más lustrosos: honrado, íntegro, abnegado, etcétera. Y exactamente lo contrario harían los políticos en activo para denostar a sus contrincantes.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Sentido de Estado

[]

Sentido de Estado