Saltar al contenido
Volver

Animales de compañía

La decadencia española

Juan Manuel de Prada

Juan Manuel de Prada

Se ha escrito mucho sobre la decadencia de España y se han invocado muchas razones para explicarla. Mi maestro Leonardo Castellani abordó en diversas ocasiones este asunto, llegando a conclusiones muy interesantes (y muy poco tópicas). Por supuesto, para Castellani España habría alcanzado su esplendor con la monarquía cristiana de finales del siglo XV y del siglo XVI. Una época durante la cual la monarquía tenía «cuatro topes políticos, que eran al mismo tiempo sus columnas: los Gremios, que tenían el dinero; la Universidad, que tenía el saber; la Magistratura, que tenía las leyes; y la Iglesia, el poder espiritual». En aquella monarquía cristiana, «el mandatario supremo venía al trono con la naturalidad de la fruta al árbol»; y, si era malvado, «existían medios de sacarlo, no siempre suaves». Aunque, por lo general, protegía al pueblo de las injusticias de los poderosos; pues el Rey estaba «unido por una red de arterias y vasos capilares» al cuerpo social, como se muestra en Fuenteovejuna o en El alcalde de Zalamea.

Castellani considera que la causa de la decadencia española es el fariseísmo, «la caída de la mística en política»

Esta monarquía cristiana, que para Castellani era el ejemplo de auténtica democracia, pudo rechazar en un primer embate la contaminación del protestantismo, pero a la ... larga no podría evitar que Lutero reverdeciera a través del liberalismo. Pero, antes de que el liberalismo se entronizase en el siglo XIX, la decadencia española ya era evidente. A juicio de Castellani, esta decadencia no debe buscarse en razones materiales; de hecho, considera que la pobreza de la España que retrata la picaresca es más bien un signo de esplendor, pues la ve propia de un pueblo que se embarca en grandes misiones universales «de hueso sin tocino», animado por una pasión quijotesca. Será la desaparición de esa pasión quijotesca lo que convierte al español en «haragán y fiestero, pasivo y fatalista», precipitándolo en la decadencia.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

La decadencia española

[]

La decadencia española