Viernes, 04 de Abril 2025, 09:51h
Tiempo de lectura: 3 min
Decíamos en un artículo anterior que hay que despreciar a los sollastres que andan siempre lloriqueando al modo de riegos por aspersión; pero también debemos desconfiar de esos hombres que, por dárselas de muy viriles, afirman que no lloran nunca.
Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas
-
1 Sydney Sweeney pierde el combate con sus 'haters'
-
2 'Pienso e imagino en todas partes, también haciendo tareas tontas, por ejemplo, cocinando o haciendo croché'
-
3 Niños adoptados por pederastas: el atroz experimento Kentler
-
4 Pódcast | La dulce abuelita asesina en serie: mató a cuatro maridos, dos hijas, una suegra, nietos...
-
5 Francis Ford Coppola: «Toda mi vida he tenido a alguien con quien conectar, así que ahora… Sin mi esposa, no sé dónde estoy»
-
1 Sydney Sweeney pierde el combate con sus 'haters'
-
2 'Pienso e imagino en todas partes, también haciendo tareas tontas, por ejemplo, cocinando o haciendo croché'
-
3 Niños adoptados por pederastas: el atroz experimento Kentler
-
4 Pódcast | La dulce abuelita asesina en serie: mató a cuatro maridos, dos hijas, una suegra, nietos...
-
5 Francis Ford Coppola: «Toda mi vida he tenido a alguien con quien conectar, así que ahora… Sin mi esposa, no sé dónde estoy»

