Saltar al contenido
Volver

ANIMALES DE COMPAÑÍA

El anti-arte

Juan Manuel de Prada

Juan Manuel de Prada

Un cacho de carne llamado Jan Fabre, a quien el papanatismo contemporáneo califica de maestro de la provocación y no sé cuántas gilipolleces más, expone ... en la Bienal de Venecia una versión (que en realidad es perversión) de la sublime Piedad de Miguel Ángel que se halla en la basílica de San Pedro, en Roma. La perversión del cacho de carne, perpetrada en mármol de Carrara como la excelsa obra que envilece y denigra, sustituye el rostro de la Virgen María por una calavera; y, en un rasgo de pueril narcisismo característico de todos estos fantoches que tratan de colarnos sus esputos infecciosos como si fueran verdadero arte, la Virgen calaverizada sostiene en sus brazos un Cristo con los rasgos del cacho de carne, cuyo cuerpo en descomposición bulle de moscas y escarabajos, mientras porta en su mano derecha un cerebro, donde -según nos explica, orgulloso, el cacho de carne- se halla el alma del individuo . Y, por si aún nos quedara alguna duda sobre su credo artístico, el cacho de carne apostilla. El cuerpo humano es mi objeto de investigación. Su metamorfosis, la transformación de la materia. eso es todo lo que me interesa . ¡Pues vete a un depósito de cadáveres a disfrutar de tus intereses, cacho de carne, y quita tus sucias manos de Miguel Ángel!

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

El anti-arte

[]

El anti-arte