Saltar al contenido
Volver

ANIMALES DE COMPAÑÍA

Mi fan número uno (I)

Juan Manuel de Prada

Juan Manuel de Prada

Llega la primavera y, con ella, las ferias del libro, donde se nos pide a los escritores que vendamos nuestra mercancía cada vez más demodée ... , echándole salero y sacando a relucir nuestra mejor sonrisa de vendedor de crecepelos. A mí esto de firmar libros en las ferias siempre me ha dado un poco de repeluzno, porque no me gusta verme expuesto en una caseta como si fuese un animal de zoológico, cuando uno siempre ha sido un animal, pero montaraz y arriscado, de los que enseñan enseguida la garra, por falta de mansedumbre o por velar pudorosamente su corazoncito. Además, el encuentro directo con el lector tiene el inconveniente muy grave de las decepciones recíprocas. con frecuencia, el escritor imagina que sus lectores son los más hondos y delicados, los más inteligentes y bondadosos, y luego se encuentra con lectores que no son bastos ni superficiales, lerdos ni malvados, sino tan sólo personas benditamente normales, y el muy gilipollas se entristece; pero, sobre todo, el lector tiende a creer que el escritor que le gusta es un genio sin parangón, brillante y simpatiquísimo, que habla como escribe y hasta un poco mejor, cuando lo cierto es que el escritor al natural desmerece mucho y suele ser persona vulgar, a veces catastrófica, que pone lo mejor de sí (si es que algo bueno tiene) en lo que escribe, dejando para la vida las escurrajas.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Mi fan número uno (I)

[]

Mi fan número uno (I)