Saltar al contenido
Volver

ANIMALES DE COMPAÑÍA

Seiscientos

Juan Manuel de Prada

Juan Manuel de Prada

Entre los fetiches que llenaron mis días infantiles, junto al baby de cuadros lleno de churretones, junto a la peonza de madera lastimada y los ... cromos manoseados de futbolistas y los tebeos del Capitán Trueno, figura el Seiscientos familiar, aquel Seiscientos de carrocería azul que mi padre compró a plazos. El Seiscientos familiar fue la guardería ambulante en la que crecí, incubado por el calor anciano de mis abuelos y por el calor núbil de mis padres, que cultivaban ciertas querencias rurales o pueblerinas y aprovechaban los fines de semana para escaparse de la ciudad. El Seiscientos familiar era rechoncho y lentísimo, como un escarabajo del asfalto aquejado de reuma, pero a mí se me antojaba un bólido de proporciones mastodónticas. Recuerdo que sus asientos, de skay descascarillado y apenas mullido, me transmitían, sin embargo, una sensación de voluptuosa comodidad. El Seiscientos familiar, a poco que estuviese expuesto al sol, se recalentaba como un horno, y su carrocería desprendía unos efluvios achicharrantes, como de fragua que trabajase a destajo; pero a mí no me importaba, porque aquel calor aturdidor e insalubre me hacía albergar la fantasiosa idea de que mi familia disponía de una sauna nómada. En invierno, por el contrario, cuando las heladas descendían sobre su motor con su caricia de carámbano, el Seiscientos se negaba a arrancar, y su respiración se hacía bronquítica, hasta que por fin mi padre, después de varias tentativas fallidas, lograba ponerlo en marcha. Al final del trayecto, me gustaba colocar las manos encima del capó del Seiscientos, para sentir su latido todavía febril, su temperatura tibia y casi animal, como de potro que aún no se hubiese repuesto del galope.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Seiscientos

[]

Seiscientos