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ANIMALES DE COMPAÑÍA

Una muy sutil perfidia

Juan Manuel de Prada

Juan Manuel de Prada

Durante los recientes disturbios con trasfondo racial acaecidos en la ciudad de Baltimore, alcanzaba gran celebridad Toya Graham, una mujer negra, madre soltera y gorda ... como un trullo que se lió a guantazos con uno de sus hijos, por participar en las algaradas de protesta contra las violencias policiales. En unos pocos días, el vídeo del rapapolvo se había vuelto 'viral', la buena mujer era paseada por los platós televisivos y los rapsodas del lugarcomunismo aprovecharon para escribir loas encendidas, exaltando la actitud de la madre y halagando a la mucha gente que, en su fuero interno, sigue pensando que un cachete dado a tiempo hace mucho bien a los hijos, por mucho que el sistema lo castigue como 'maltrato infantil'.

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