Saltar al contenido
Volver

PATENTE DE CORSO

Los chicos de los tanques

Arturo Pérez-Reverte

Arturo Pérez-Reverte

Las imágenes me llevan atrás en el tiempo, primavera de 1974, cuando España miraba hacia Portugal retenido el aliento, con un escalofrío de admiración y ... esperanza. Os rapazes dos tanques, se titula el libro de fotografías: los chicos de los tanques. Fotos bellísimas, rostros de jóvenes capitanes, oficiales y soldados que ese 25 de abril, decididos y silenciosos («Quien quiera venir conmigo, vamos a Lisboa y acabemos con esto», dijo el capitán Fernando Salgueiro Maya) salieron de sus cuarteles para derrocar la dictadura y consiguieron, sin sangre, la rendición del gobierno de Marcelo Caetano. Ayer por la mañana compré el libro en el Chiado; y por la noche, cenando con Manuel Valente en un restaurante del Barrio Alto –Manuel, viejo amigo, fue mi primer editor en Portugal–, lo comenté con él. Qué formidable galería de imágenes, le dije, todos aquellos rostros casi de muchachos, lo que fueron y lo que hoy son. Qué lección de patriotismo, de orgullo y de coraje. Manuel estuvo de acuerdo, y me contó que precisamente fue él quien hace cuatro años editó ese libro. Después, mientras seguíamos cenando, comentamos con melancolía los resultados de aquella revolución de los claveles. Todas las esperanzas desatadas y cómo se fue diluyendo todo cuando los políticos entraron en escena, pusieron a un lado a los jóvenes que se la habían jugado y se hicieron dueños del nuevo paisaje, hasta el punto de que algunos de los capitanes de abril, como Otelo Saraiva de Carvalho, cerebro del golpe militar, terminaron en la cárcel.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Los chicos de los tanques

[]

Los chicos de los tanques