Volver

Reinos de humo

Despesques

Benjamín Lana

Andamos faltos de reflexión y de conexión con nuestro entorno. Eso lo sabe hasta el apuntador. La vorágine de este mundo se nos va de las manos o, mejor dicho, se nos lleva no sé a dónde. Pararse a pensar sobre el mundo y lo que hacemos aquí es una actividad tan en desuso como viajar en diligencia. Y si alguien viene con el cuento del bienestar es porque trae para vendernos una pastilla, un zumo detox o un libro de autoayuda.

Se hace raro llegar a un rincón del Parque Natural de los Alcornocales, en Cádiz, y ver una tropa de cocineros de campanillas no haciendo ... lo suyo, que básicamente es cocinar y hablar en público de lo que cocinan, sino viviendo la vida buena como cualquier grupo de amigos que acampa junto a un lago. Ya saben: camaradería, conciencia de grupo y mucha fiesta. Lo interesante de este encuentro bienal llamado Despesques que se inventó Ángel León a su imagen y semejanza es llevar a todos sus colegas «a escuchar y no a hablar». Aventureros, oceanógrafos y médicos poniéndoles letra y música (mucha y buena) a palabras tan grandes como 'felicidad', 'sacrificio', 'ilusión', 'compañerismo' y reivindicando una visión optimista del futuro del planeta si nos ponemos en serio a salvarlo.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Despesques

[]

Despesques