Saltar al contenido
Volver

PEQUEÑAS INFAMIAS

"Luisa y los espejos"

Carmen Posadas

Carmen Posadas

Hay vidas que en sí son una novela, y uno se asombra de que sean tan desconocidas. La que hoy motiva estas líneas fue excéntrica ... y a la vez fascinante. Todos conocemos personas que han dedicado su vida al arte en sus distintas facetas. la música, la pintura, las letras. Lo que no es habitual es que exista alguien que haya consagrado su existencia a convertirse en una obra de arte viviente. Y, sin embargo, existió; se llamaba Luisa Casati. Nació y sobre todo reinó en la Belle Époque, tiempo ya pródigo en extravagancias, pero ella rodeada de amigos como Tamara de Lempicka, Cousteau, Nijinsky, Isadora Duncan, Gabriel DAnnunzio o el asesino de Rasputín, el príncipe Yusupov logró convertirse en leyenda. A ello ayudó sin duda su enorme fortuna.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

"Luisa y los espejos"

[]

"Luisa y los espejos"