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Mi hermosa lavandería

La mujer del abrigo púrpura

Isabel Coixet

Isabel Coixet

La mujer cuyo rostro aparece en todos los cuadros de los últimos treinta años de Matisse se llamaba Lydia Délectorskaya. La vemos pensativa, embutida en un flamante abrigo púrpura, rodeada de plantas y cerámicas de vivísimos colores: es un cuadro que pintó Matisse desde su silla de ruedas, tras una operación para extirparle un cáncer de colon. Es una llamada a la vida cuando Henry Matisse creyó estar cerca de la muerte.

Cuando Lydia tenía 13 años, en Rusia, sus padres murieron durante una epidemia de tifus y cólera en Tomsk, donde vivía la familia, y la ... hermana de su madre llevó a la niña a Harbin (China). Allí, a los 19 años, se casó y se fue con su marido a París, pero pronto quedó claro que tenían muy poco en común. Después del divorcio, se encontró en un país desconocido, sin amigos, sin dinero ni dominio del idioma. Y encontró trabajo como mujer para todo en la casa que compartían el pintor y su mujer, Amélie.

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