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Mi hermosa lavandería

Relato o cuento chino

Isabel Coixet

Hay pruebas convincentes que indican que la comprensión narrativa es una de las primeras facultades mentales que aparecen en los niños pequeños y una de las formas más utilizadas de organizar la experiencia. La verdad narrativa se juzga por su verosimilitud más que por su verificabilidad. De hecho, la narrativa, en lugar de referirse a la ‘realidad’, puede crearla o constituirla.

Se puede pensar en el género narrativo no sólo como una forma de explicar las dificultades humanas, sino también como una guía para usar la ... mente, en la medida en que el uso de la mente está guiado por el uso de un lenguaje que habilita la comprensión y la comunicación. Los humanos somos narrativos por naturaleza. Nos convertimos en las historias que nos contamos a nosotros mismos. Organizamos nuestra experiencia y nuestra memoria de los acontecimientos que experimentamos o presenciamos con historias, excusas, leyendas, cuentos, mitos, razones para hacer y no hacer... una versión de la realidad cuya aceptabilidad se rige por la convención y la ‘necesidad narrativa’ en lugar de por la verificación empírica y exigencia lógica, aunque, irónicamente, no tenemos ningún escrúpulo en llamar a las historias verdaderas o falsas según nos convenga. Somos como tiradores de dardos que dibujan el círculo alrededor del dardo, caiga este donde caiga, y lo llamamos triunfo.

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