Volver

Animales de compañía

Cartas

Juan Manuel de Prada

Los tecnólatras (o sea, el común de las gentes) postulan que la tecnología es ‘neutra’ y que, ‘bien utilizada’, facilita y mejora nuestra vida. Pero lo cierto es que la tecnología nunca es ‘neutral’, siempre toma partido; y su ‘partido’ consiste en rapiñar una parte de nuestra vida, a veces de forma áspera y violenta, otras veces de forma meliflua e indolora, vaciándola de sustancia. Hay una ley biológica infalible que nos advierte que, a medida que disminuye lo vivo, aumenta lo automático.

Esta rapiña insidiosa y apenas perceptible se advierte, por ejemplo, en el abandono del género epistolar. Durante siglos, las personas escribieron cartas para que su ... intimidad entablase coloquio con la intimidad de una persona querida; y ese coloquio de intimidades creaba un clima espiritual único, de tal modo que las dos personas implicadas pulían facetas de su mundo interior y se mutuamente descubrían continentes ignotos de sus almas (que, sin embargo, seguían permaneciendo ignotos para el resto de los mortales). Y esa exploración recíproca creaba un lazo eterno entre esas dos personas; pues, independientemente de que su coloquio cesase en algún momento del futuro, las cartas que se habían cruzado en el pasado lo eternizaban.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Cartas

[]

Cartas