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ANIMALES DE COMPAÑÍA

Elvira

Juan Manuel de Prada

Juan Manuel de Prada

Me llamaron para decirme que había muerto Elvira Fernández de Barrio, que durante años fue mi profesora en el colegio Amor de Dios, allá en ... mi ciudad levítica. ¡Profesora de gimnasia, nada menos! Debí de ser el peor alumno que pasó por sus manos, o siquiera el más remolón. pues ya de niño yo tenía vocación de gordo; y aquello de saltar el plinto y hacer el pino se me antojaba una agresión insoportable a mi vocación. Así que me tiraba la mitad del curso fingiendo lesiones inexistentes. que si un esguince, que si una torcedura, que si una luxación, que si patatín, que si patatán; y Elvira, que naturalmente no se tragaba mis patrañas y aspavientos, me castigaba en un rincón del gimnasio, donde yo aprovechaba para leer a hurtadillas.

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Elvira

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