Desayuno de domingo con...
Palito Dominguín: «Me da rabia que me llamen 'niña de papá'. Nunca he sabido qué es ser pija»
Badajoz, 1996. Licenciada en Bellas Artes, soy creadora de mis mundos. Me superemociona inaugurar mi primera exposición individual en la DDR Art Gallery de Madrid (hasta el 10 de mayo).
Por Virginia Drake | Fotografía y vídeo: Óscar Chamorro
XLSemanal. ¿Y cuáles son esos mundos suyos que crea?
Palito Dominguín. Cualquiera que en ese momento me sirva para expresarme: escultura, fotografía, pintura… Mi infancia me influyó mucho, fue mágica, me crie en el campo entre hadas, gnomos y duendes.
XL. Se crio en una finca extremeña con una madre muy original, Lucía Dominguín.
P.D. Mi madre es surrealista, sí, un personaje único. Mi padre (Carlos Tristancho) era actor y escritor. En mi familia no hay abogados ni ingenieros...
XL. ¿La llaman Palito por ser alta y flaca?
P.D. No, yo pedí que me llamaran así porque me gustaba coleccionar palitos. Me llamo Lucía, como mi madre y mi abuela. Aunque como mi padre se llama en verdad Carlos Domínguez Tristancho, mi madre quería llamarme Dominga Domínguez Dominguín [ríe].
XL. Ha dicho: «Mis amigas eran las cabras y las vacas».
P.D. Y el hijo del cabrero, mi mejor amigo, porque éramos brutos: apenas hablábamos y nos dábamos empujones. Hasta los 6 años no fui al colegio.
«Pasé tres depresiones seguidas porque nunca terminaba de recuperarme de la primera. Me quedé sin cejas, me arrancaba los pelos de pura ansiedad»
XL. Y parece que no le fue muy bien.
P.D. No sé si me hacían bullying ni si se me acercaban por ser de una familia conocida. Eso te abre muchas puertas, pero también te las cierra, porque hay gente con muchos prejuicios.
XL. Cuenta que por eso se fue a Inglaterra con 15 años, pero allí lo pasó casi peor.
P.D. Me fui sola, sin dinero y sin saber inglés. Estuve siete años y estudié Bellas Artes. Trabajaba como institutriz en un colegio militar, con 75 niñas a mi cargo. Me pagaban fatal, me levantaba a las seis de la mañana y solo tenía un día libre. Las niñas me hicieron llorar un montón.
XL. Y, encima, murió su hermana Bimba.
P.D. Eso fue un añadido terrible porque ya estaba yo mal, sola y en un país gris. Pasé tres depresiones seguidas porque nunca terminaba de recuperarme de la primera. Me quedé sin cejas, me arrancaba los pelos de pura ansiedad, no salía de la cama…
XL. Ha participado en Supervivientes, MasterChef, Decomasters…
P.D. ¡Por dinero y supervivencia! Por eso me da rabia que me llamen 'niña de papá'. Nunca supe qué es ser pija. Siempre trabajé: limpiando barcos, en un restaurante, de dependienta…
XL. ¿Tiene muchos haters?
P.D. Todo el mundo los tiene... Aunque a mí no me han regalado nada. Es como si cuanto hago no tuviera mérito por ser de la familia que soy. Pero ahora estoy llena de fuerza y vitalidad. ¡Estoy que me lo como todo!
Fijo con variaciones
«Tomo un zumo de naranja, unatostada de buen pan en la que untounas veces paté de sardinas y otras cachuela típica extremeña».