Volver
';

Cinelandias 'El hombre del oeste', el criminal regenerado, impulsos asesinos y humillación sexual

Si hubiese que buscar el eslabón perdido entre el western clásico y el spaguetti western —la reinvención del género acaudillada por Sergio Leone— habría que mencionar, ineludiblemente, El hombre del Oeste, del genial Anthony Mann. Un drama áspero en el que Gary Cooper absorbe al espectador enfrentándose a los fantasmas de su pasado.

Juan Manuel de Prada

Viernes, 02 de Febrero 2024, 09:36h

Tiempo de lectura: 4 min

Durante la década de los cincuenta, Anthony Mann (1906-1967) completaría una serie de westerns que se cuentan entre lo más granado del género. Como tantos otros cineastas de su generación –pensemos, por ejemplo, en Delmer Daves o Budd Boeticher–, Mann vivió a la sombra de los grandes maestros que lo precedieron; y enseguida sería sustituido por una generación de cineastas más bien pelmazos –Arthur Penn, Martin Ritt, etcétera– que utilizarían el western como excusa para ilustrar sus monsergas ideológicas, provocando la agonía del género. Aunque la «política de autores» promovida por los popes de la crítica francesa nunca lo tomase en excesiva consideración, lo cierto es que el cine de Mann es extraordinariamente distintivo, recorrido por una aspereza que ni siquiera el sometimiento a las fórmulas comerciales logra sofocar.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas