Los animales dicen 'hola', ¿pero saben decir 'adiós'?
Dos antropólogas de Oxford aseguran tener la primera prueba empírica de la despedida de un animal no humano. Si se carece de noción de futuro, ¿es posible decir 'adiós'?
Los saludos aparecen en todo el reino animal. Cuando dos perros se encuentran, se huelen los traseros; para decirse 'hola', los chimpancés juntan los labios ... e incluso se ponen de pie para abrazarse. En el mar, las orcas practican una ceremonia que incluye palmadas con la cola, nadar juntas y una intensa actividad acústica; los elefantes africanos mueven sus trompas. Hasta los murciélagos se abrazan.
Los comportamientos de saludo son tan universales que se cree que son ancestrales y surgieron antes de la evolución de los primates. Pero el adiós es otra cosa.
Desde el punto de vista de la antropología, la despedida es un ritual social y cultural diseñado para gestionar la separación, reducir la ansiedad por la ausencia del otro y mantener la cohesión social. Despedirse requiere un alto grado de simbolización, es decir, entender la noción de tiempo y de futuro. Una abstracción que, de momento, se considera inalcanzable para otras especies.
O se consideraba. Hasta ahora, el consenso general es que los animales no humanos no se despiden, pero un estudio científico pretende rebatir este viejo dogma.
Despedirse es un ritual social y cultural diseñado para gestionar la separación y reducir la ansiedad por la ausencia del otro
Susana Carvalho y Lucy Baehren, antropólogas de la Universidad de Oxford, han publicado lo que ellas llaman «la primera evidencia empírica de la despedida de un animal no humano».
Tras analizar decenas de horas de grabaciones de babuinos chacma, las científicas observaron un sutil movimiento corporal que ocurría justo antes de que terminaran una interacción social. Hasta entonces solo se había detectado este tipo de comportamientos en chimpancés y bonobos en cautiverio, pero los etólogos creían que se trataba de un gesto con el que imitaban a sus cuidadores y que, por lo tanto, no era un adiós genuino.
El debate sigue abierto. En 2021, un equipo liderado desde la Universidad de Durham (Reino Unido) llegó a la conclusión de que los chimpancés y los bonobos se miran mutuamente con mucha frecuencia y se comunican específicamente cuando entran y salen de acciones conjuntas, de forma similar a como hacemos los humanos.
Pero ¿realizar un gesto de comunicación para poner fin a una interacción es lo mismo que decir 'adiós'?
En 2013, Jane Goodall presenció la liberación de Wounda, una chimpancé que casi muere a manos de unos cazadores furtivos en el Congo. Durante la despedida, antes de adentrarse en el bosque, Wounda abrazó a Jane durante varios segundos y la escena fue grabada.
Tras su muerte el pasado octubre, muchos de los que compartieron el vídeo en las redes dijeron que Wounda se estaba despidiendo de Jane. Sin embargo, el instituto que lleva su nombre describió el abrazo como una forma de «dar las gracias» y no como un adiós.
Goodall ya había argumentado en vida que, si los saludos son la prueba de la similitud entre los humanos con otros animales, las despedidas, adquieren el significado opuesto, pues simbolizan nuestras diferencias con otras criaturas.