
La reparación de Henrietta Lacks
La reparación de Henrietta Lacks
Martes, 04 de Marzo 2025, 10:10h
Tiempo de lectura: 9 min
Una lluviosa mañana de enero de 1951, David Lacks, un afroamericano que trabajaba en un astillero de Baltimore (Estados Unidos), aparcó su viejo Buick bajo un roble en los alrededores del hospital John Hopkins, el único de la ciudad que admitía a pacientes de color. Su mujer, Henrietta Lacks, de 31 años y madre de cinco hijos, se tapó la cabeza con una chaqueta y corrió bajo el aguacero. «Tengo un nudo ahí abajo. ¿Puede mirármelo un médico?», le dijo a la recepcionista del ala para negros. Durante un año había estado quejándose de dolores vaginales. La habían estado tratando con penicilina, sospechando que David le hubiese contagiado la sífilis. Pero los dolores no remitieron. Una fuerte hemorragia la asustó.