Tecnología revolucionaria
Se puede ser 'gamer' sin usar las manos
Una herramienta liderada por un ingeniero español permite jugar a un 'gamer' tetrapléjico leyendo sus gestos faciales. Te lo contamos con motivo del foro NextSpain Gaming y E-sports, celebrado en Málaga.
Estamos acostumbrados a jugar con todo tipo de interfaces: presionando botones, teclados, ratones, manipulando un joystick… ¿Cuál es el siguiente nivel? Una pista: puedes ir practicando poniendo caritas delante de un espejo. El estadounidense Lance Carr es un streamer de videojuegos que quedó tetrapléjico a causa de una distrofia progresiva. Este gamer se había labrado una reputación en el canal de juegos Twitch gracias a su pericia con un sofisticado ratón de seguimiento de cabeza para controlar el cursor.
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Pero una noche, mientras estaba jugando, su casa se incendió. La angustiosa transmisión en directo fue presenciada por usuarios de todo el mundo. Carr salvó ... la vida, pero perdió su costoso hardware. Su historia ha inspirado el proyecto Gameface, una herramienta impulsada por Google y liderada por el ingeniero español Miguel de Andrés-Clavera que está revolucionando los sistemas de accesibilidad digital.
Se trata de un sistema basado en inteligencia artificial. Una cámara web captura los gestos faciales, reconocidos por modelos de aprendizaje automático para traducirlos en movimientos del cursor. «Esta tecnología revolucionaria permite a cualquier persona disfrutar de los videojuegos, ya que pueden realizar acciones como hacer clic o arrastrar levantando las cejas, o mover el cursor abriendo la boca», explican desde la Fundación ONCE.
El drama vivido por el 'gamer' Lance Carr, que padece distrofia progresiva, ha inspirado el proyecto Gameface
Se trata de tecnología de código abierto, barata y fácil de configurar. «Razones por las que puede tener un gran impacto en la vida de personas con y sin discapacidad», añaden.
Objetivo: manejar dispositivos con la mente
Los videojuegos son el banco de pruebas perfecto para los desarrolladores. Permiten encontrar soluciones que luego pueden trasladarse a la vida real. ¿El siguiente nivel? La compañía Neuralink, de Elon Musk , implantó dispositivos neuronales a monos para enseñarles a jugar a un videojuego de tenis con la mente. Neuralink ya está reclutando a candidatos para una nueva tanda de ensayos. Esta vez serán seres humanos. El objetivo final: que manejemos cualquier dispositivo con el pensamiento.