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PATENTE DE CORSO

Cediendo el paso, o no

Arturo Pérez-Reverte

Camino por el lado izquierdo de una calle de Lisboa, subiendo del Chiado al barrio Alto: una de ésas que tienen aceras estrechas que sólo ... permiten el paso de una persona a la vez. Me precede un individuo joven, sobre los treinta y pocos años. Un tipo normal, como cualquiera. Un fulano de infantería que camina con las manos en los bolsillos. Podría ser portugués, o inglés, o español; de cualquier sitio. Va razonablemente vestido. De frente, por la misma acera, camina hacia nosotros una señora mayor, casi anciana. Por reflejo automático, sin pensarlo siquiera, bajo de la acera a la calzada para dejar el paso libre, atento al tráfico, no sea que un coche me lleve por delante. Lo hago mientras supongo que el individuo que me precede hará lo mismo; pero éste sigue adelante, impasible, pegado a las fachadas, obligando a la señora a dejar la acera y exponerse al tráfico.

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