Saltar al contenido
Volver

Reinos de humo

La pez al culo

Benjamín Lana

Hubo siglos en los que las botas de vino eran parte del equipaje laboral y festivo de las gentes. Calmaban la sed y quitaban el frío de pastores y viajeros desde la época romana. Aquella piel de cabra impermeabilizada con pez —resina cocida y destilada— era mucho más querida y útil que el mejor bolso de Loewe. Hoy corren riesgo real de pasar de las romerías a los museos.

Steve Jobs aprieta el pulsador y en la pantalla aparece girando sobre sí misma una bota engrasada, suave, cálida, amoldable al cuerpo, bien llena de tinto y mistela. ¿No correríamos a comprarla?

Un redivivo Steve Jobs sale al escenario y habla de un revolucionario recipiente elaborado con materiales naturales y fácilmente reciclables, sostenible (puesto que aprovecha sustancias ... y productos que se desechan en las producciones de otros objetos), flexible, ligero, apto para el uso al aire libre e ideal para fomentar la socialización humana.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

La pez al culo

[]

La pez al culo