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Reinos de humo

Un bocado especial

Carlos Maribona

Le gustan las ancas de rana? ¿O pertenece a ese amplio grupo de gente a la que el solo hecho de oír esas dos palabras le provoca un profundo rechazo? No hablamos de comerse el batracio, simplemente sus muslitos, que una vez cocinados se parecen a los de cualquier ave de pequeño tamaño. Un bocado delicioso. Sobre todo rebozadas y fritas, que es una de las formas más habituales de prepararlas en aquellos lugares de España, especialmente en León y Zamora, donde han formado parte de la dieta desde tiempos remotos.

En Europa, siempre han sido los franceses sus principales consumidores, hasta el punto de que los ingleses los llamaban frog eaters, 'comedores de ranas'

Ranas que se pescaban en las charcas hasta que hace cuatro años la Junta de Castilla y León prohibió definitivamente las capturas y cedió así ... a las presiones de los animalistas. Ahora tenemos que conformarnos con las congeladas que llegan de países como Indonesia o Vietnam y con algunas frescas que llegan de Turquía. Por suerte, una empresa zamorana trabaja en un ambicioso proyecto para criarlas en grandes cantidades.

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