Reinos de humo
Unos huevos especiales
No sé si usted ha probado alguna vez los huevos de oca. Si no es así, se lo recomiendo. En España hay varias granjas donde ... estas aves se crían en libertad en régimen de pastoreo en plena naturaleza. Son proyectos ecológicos y sostenibles que garantizan el bienestar de las ocas y, por tanto, la calidad de su carne y de esos espectaculares huevos frescos de los que hoy les hablo.
Cada uno equivale a tres de gallina, tienen menos colesterol y más proteínas. Eso sí, son más caros y no los hay todo el año
Huevos de gran tamaño (cada uno equivale a tres de gallina), con una gruesa cáscara que dificulta cascarlos y a la vez permite que su caducidad supere los dos meses. Perfectos para la cocina gracias a una yema especialmente untuosa, con agradable textura cremosa y un sabor intenso. Por si fuera poco, tienen menos colesterol y más proteínas que los de gallina. Eso sí, son más caros y no los hay todo el año.
Mantener una oca en la granja es costoso y además no suele poner, entre diciembre y mayo, más de ochenta huevos, frente a los trescientos que promedia una gallina. Por si fuera poco, recogerlos es complicado porque las ocas los protegen e intentan impedir que se los lleven.
Uno de los cocineros que más y mejor los utiliza en temporada es Álvaro Garrido en su restaurante Mina de Bilbao. Casi desde sus comienzos consigue unos huevos excepcionales en un caserío cercano. Ya hace quince años sorprendía con aquella yema en salazón con pencas al azafrán y Martini blanco que era uno de los grandes platos de su menú. Como lo es ahora la yema con guisantes lágrima y cigala que pude probar hace unas semanas.