Miércoles, 16 de Abril 2025, 14:32h
Tiempo de lectura: 6 min
Son necesarios, los hay abnegados, incluso competentes, y todo aquel que no sea un idiota, en la acepción que a la palabra daban los griegos, padres fundadores de casi todo lo que somos, lleva uno dentro. Y, sin embargo, una y otra vez sucede que pensamos en ellos como 'los otros': como unos seres venidos de quién sabe dónde a los que, para nuestro mal, y nunca para nuestro bien, están encomendados nuestros más sensibles asuntos. Nos empobrecen, señala un lector. No responden como el resto de sus pifias, aunque sean ominosas o catastróficas, se queja otro. Aforados, ineptos, enredadores, corruptos, culpables de la espiral de crispación donde se deshacen consensos y al cabo la república, en el sentido que al vocablo le daban los romanos, nuestros otros padres. ¿Y si resulta que nos representan?
-
1 Kristin Cabot: 'No mereces ser amenazada de muerte por tus errores'
-
2 La cara no tan perfecta de Paul Newman
-
3 Cuando Hitler planeó bombardear Londres con billetes
-
4 «Para soportar los caprichos y rabietas de Julio, hay que estar hecho de una pasta especial»
-
5 Pódcast | «Yo nací en Mauthausen», la escalofriante historia de los bebés en los campos de exterminio
-
1 Kristin Cabot: 'No mereces ser amenazada de muerte por tus errores'
-
2 La cara no tan perfecta de Paul Newman
-
3 Cuando Hitler planeó bombardear Londres con billetes
-
4 «Para soportar los caprichos y rabietas de Julio, hay que estar hecho de una pasta especial»
-
5 Pódcast | «Yo nací en Mauthausen», la escalofriante historia de los bebés en los campos de exterminio

