El bloc del cartero
Maestros
Evoca un lector a un maestro que tuvo. Alguien que ejerció su magisterio en persona con sus alumnos, a travĆ©s de los libros que escribió con sus lectores. Alguien que a partir del ayer, porque el maestro era mayor, trató de apresar esas escurridizas categorĆas del siempre. Que existen. Que no se esfuman ni se volatilizan tan pronto como les gustarĆa a los advenedizos que quieren reinventarlo todo para que se acomode mejor a sus intereses, y que tildan de retrógrados a quienes osan oponerles alguna objeción. Maestros, salvo que hayamos sido muy desafortunados en la vida, hemos tenido todos. Sabemos distinguirlos de quienes pretenden enseƱar lo que no saben. Sabemos que sus lecciones no caducan. Aunque cumplan aƱos. Aunque se acaben yendo.
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titulosecundario titular="Las cartas de los lectores
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Conocimiento y sabidurĆa
Veo cada vez mĆ”s perplejo la naturalidad con la que en muchos Ć”mbitos todo lo ... novedoso es aceptado como bueno; estamos dejando a un lado la experiencia, el valor de la sabidurĆa adquirida. En un momento en el que hay personas tan preocupadas por la igualdad, veo que muy pocas de las que mĆ”s pueden influir en la sociedad se preocupen por la consideración de las opiniones de nuestros mayores. ĀæPor quĆ© favorecer la diversidad Ć©tnica o de gĆ©nero y no la de edad? Nuestros mayores han acumulado experiencia que no podemos menospreciar por el hecho de haber adquirido sus conocimientos en el pasado. No todo lo novedoso tiene que ser bueno para todos por el mero hecho de ser innovador; no podemos naturalizar el edadismo. Alguien lo ilustró de manera muy clara: Ā«El conocimiento es saber que un tomate es una fruta, la sabidurĆa es que no hay que poner un tomate en una macedoniaā¦Ā».
TomĆ”s López AgustĆn. AlcaƱiz (Teruel)
ElegĆa por un maestro
A los 93 aƱos nos ha dejado don Alejandro Nieto GarcĆa, catedrĆ”tico de Derecho Administrativo. Un docente excepcional. Un jurista excelso. Un maestro del Derecho y de la Historia. Un fino analista con porte provinciano y lugareƱo tocado por una boina borgiana. Un erudito extraordinario orador con aridez y sentido crĆtico, con mordacidad y rebeldĆa provocativa. Sus obras a nadie dejan indiferente, y en la actualidad cobran especial protagonismo. La organización del desgobierno, El desgobierno judicial, Corrupción en la EspaƱa democrĆ”tica, que constituyen parte del testamento cultural de un genio. CuĆ”nta falta nos hace ese subliminal pensamiento lĆŗcido, analĆtico y crĆtico. Me invade un sentimiento de tristeza y la nostalgia de la fortuna por lo aprendido de un profesor inigualable que marcó mi vida universitaria.
JosĆ© MarĆa Torras Coll. Sabadell
La vida no es rosa
Un dĆa de esta semana vino una amiga a tomar un cafĆ© a casa. HacĆa tiempo que no nos veĆamos. Me contó que habĆa dejado la empresa donde trabajaba porque la obligaban a vestir de colorines, prohibido ir de negro o gris. TenĆa que estar todo el dĆa sonriendo, prohibido estar serio o triste. TambiĆ©n me comentó que determinadas palabras que segĆŗn la empresa no eran 'positivas' estaban prohibidas. La vida tiene momentos muy bonitos, muy de rosa, pero tambiĆ©n tiene momentos durĆsimos, llenos de grises y negros, llenos de humillación, tristeza, desengaƱos. Si transmitimos esa 'psicologĆa positiva' que estĆ” tan de moda, estamos mintiendo. AsĆ no me extraƱa que haya tantas personas jóvenes con problemas mentales, se les estĆ” vendiendo una mentira de vida y, cuando descubres la verdad, te sientes frustrado.
LĆdia Ruiz SĆ”nchez. Barcelona
La hora de comer
He comido muchas veces con gente del trabajo, y sobre todo durante el trabajo: mitad de la jornada, llegan las 14:30 āo el rato en el que se pueda bajar marchasā y todos nos reunimos alrededor del agua y el pan en comunión para calmar a las fieras que rugen en nuestros estómagos. Es un momento aparentemente normal, igual que los demĆ”s, simplemente un apartado mĆ”s en el tiempo que paso con esas personas, pero no es lo mismo. No sĆ© quĆ© pasa a la hora de comer, que es una especie de hora mĆ”gica: un poco club de lectura, un poco reunión de antiguos alumnos, un poco alcohólicos anónimos, un poco entrevista de revista del corazón, otro poco terapia psicológica⦠Es encima de la mesa con los platos manchados y las tazas de cafĆ© echando humo donde realmente se conoce a la gente. SerĆ” que la sal o los azĆŗcares activan algĆŗn tipo de mecanismo secreto que nos hace eliminar la barrera y hablar de nuestras vidas, que veamos a los demĆ”s comensales como mejores amigos y confidentes, que de repente somos casi como un libro abierto. Por lo pronto, por lo menos, un libro humorĆstico.
MarĆa Pol. Pontevedra
Cuidando la esperanza
Si uno consulta el diccionario y busca su significado y sus distintos sinónimos, comprobaremos que 'enfrentar' equivale a 'encarar', 'confrontar', 'oponer', 'contraponer', 'pelear', 'combatir', 'enemistar', 'combatir', etcĆ©tera. TĆ©rminos que en los Ćŗltimos aƱos se nos han ido colando en nuestro dĆa a dĆa y parece que han llegado para instalarse irremediablemente como un okupa en nuestra casa. Es posible que los culpables de la intromisión hayamos sido nosotros mismos por no haber puesto un cerrojo en las puertas de nuestra casa. Al okupa serĆ” difĆcil echarlo. Se han empeƱado en enfrentarnos a todos contra todos: mujeres contra hombres, trabajadores contra empresarios, pobres contra ricos, creyentes, laicos, comunidades, lenguas, grupos sociales, banderas⦠Nos hemos acobardado y, al final, nos quedaremos agazapados debajo del okupa al que tendremos que pagarle y ponerle la mesa, la cena y el mantel, y todo por no habernos atrevido a enfrentarnos a tiempo.
Juan Carlos Carbayo Guerrero. Sevilla
Por quĆ© la he premiado⦠Por si estuviĆ©ramos todavĆa a tiempo de 'desempequeƱecernos'.