Miércoles, 30 de Abril 2025, 14:43h
Tiempo de lectura: 2 min
En 1986, el artista Scott Kahn pintó el cuadro Verano en Nueva York. En él, vemos a un hombre joven en bañador yaciendo en una gran superficie de madera cerrada. A los lados, una espesa mata de hierbas oscuras; al fondo, la silueta de los rascacielos de la ciudad rodeados de nubes en un cielo amarillo. Es un cuadro intrigante, como todos los de su autor, cuadros que encierran un misterio del cual se resisten a revelar las claves: figuras solitarias, lunas rojas, paisajes dramáticos, pintados con una técnica casi puntillista. Verano en Nueva York desapareció, el pintor cree que se lo robaron, no está seguro. Hasta hace pocos años Scott Kahn era un pintor desconocido que vivía en el piso prestado de un primo, sin marchante, y resignado a vender algún cuadro de cuando en cuando y a que su obra pasara desapercibida.
-
1 La cara no tan perfecta de Paul Newman
-
2 Kristin Cabot: 'No mereces ser amenazada de muerte por tus errores'
-
3 Cuando Hitler planeó bombardear Londres con billetes
-
4 «Para soportar los caprichos y rabietas de Julio, hay que estar hecho de una pasta especial»
-
5 El gigante moribundo: el mítico lago Victoria, arrasado por la sobrepesca y la contaminación
-
1 La cara no tan perfecta de Paul Newman
-
2 Kristin Cabot: 'No mereces ser amenazada de muerte por tus errores'
-
3 Cuando Hitler planeó bombardear Londres con billetes
-
4 «Para soportar los caprichos y rabietas de Julio, hay que estar hecho de una pasta especial»
-
5 El gigante moribundo: el mítico lago Victoria, arrasado por la sobrepesca y la contaminación

