Volver

Mi hermosa lavandería

Pistolas de agua

Isabel Coixet

Una de las escenas de la película 12 monos, de Terry Gilliam, que se me quedó grabada fue esa en la que Bruce Willis –deambulando por las calles de una Nueva York en ruinas, invadida por la maleza– encuentra un oso y otros animales salvajes que vuelven a ocupar los territorios que los humanos les arrebatamos. Durante la pandemia, y aún ahora, son cada vez más numerosas las apariciones de animales en grandes centros urbanos, como si hubieran decidido de una vez que la presencia humana sobra. Osos deambulando por las calles de Italia. Pumas merodeando ciudades de California. Las cabras apoderándose de ciudades de Gales. Jabalíes, mapaches, topos en parques urbanos de Barcelona, Madrid, París.

Ahora, un estudio masivo de datos de seguimiento por GPS de osos, ciervos, elefantes, jirafas y unos 40 mamíferos terrestres más en todo el mundo ... confirma que muchos animales deambulaban más lejos y parecían actuar más a gusto sin humanos alrededor durante la crisis de la covid. Ahora, a esto se añade el cambio climático, que está forzando a especies periféricas a dejar su hábitat e invadir el nuestro: los murciélagos invaden las farolas; las cigüeñas, los basureros; y las ratas… todo lo demás.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Pistolas de agua

[]

Pistolas de agua