El primer microbiologo El comerciante curioso que descubrió los espermatozoides mirando su propio semen con una lupa
Martes, 08 de Agosto 2023, 13:00h
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Año 1677, en un barrio burgués de Delft, en Holanda está la casa de Anton Leeuwenhoek –un próspero comerciante de paños– y, dentro de ella, su alcoba, en la que acaba de yacer con su esposa. Al terminar el acto sexual, Leeuwenhoek recoge una muestra de semen y se apresura a mirarla bajo el microscopio que él mismo ha inventado. Y queda fascinado: en el fluido aparecen millones de ‘animálculos’, pequeños seres transparentes, provistos de una enorme cola, que se mueven de un modo similar al de serpientes o anguilas en el agua. Este mercader sin formación científica de ningún tipo acaba de descubrir los espermatozoides.
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