Edgar Hoover y Clyde Tolson fueron inseparables dentro y fuera del FBI. Juntos marcaron la línea de la Oficina Federal.
Las amistades peligrosas

La verdadera historia secreta del FBI: la homosexualidad de Edgar Hoover y cómo la mafia le sacó partido

Edgar Hoover y Clyde Tolson fueron inseparables dentro y fuera del FBI. Juntos marcaron la línea de la Oficina Federal. Foto: Cordon

Edgar Hoover, director del FBI durante 44 años, vigiló obsesivamente a Kennedy, Monroe y a Luther King. Pero se resistió a investigar a la Mafia, de la que negaba su existencia. ¿Por qué? El crimen organizado podía tener pruebas de que mantenía relaciones con otro hombre... que no era su pareja: Clyde Tolson, con quien lo compartió todo, hasta la tumba, mientras acosaba sin descanso a la comunidad gay.

Lunes, 24 de marzo 2025, 06:45

Un camaleón. Podía ser muy atractivo, pero era un manipulador nato. Se metía a la gente en el bolsillo», así definía William Sullivan, ex subdirector del FBI, a Edgar Hoover. Y añadía: «Era un individuo con una inteligencia muy particular, astuto y sin escrúpulos. Nunca leyó un libro susceptible de ampliar sus miras o su pensamiento. Y lo mismo sucedía con Clyde Tolson. Ambos vivían en su propio, extraño, pequeño mundo”. La descripción no sería tan peculiar ni relevante si ese «pequeño mundo» no fuese el FBI, la policía federal más famosa y poderosa del mundo, y si Hoover no fuese El Director, con mayúsculas, el hombre que estuvo al frente de la Oficina Federal de Investigación durante 44 años.

Hoover trabajaba, comía, viajaba, salía de noche e iba de vacaciones con Clyde Tolson. Eran inseparables. Capote los llamaba «Johnny and Clyde»

Tampoco sería tan relevante la mención de Clyde Tolson si no fuese porque, además de ser el asistente de Hoover durante todos esos años fue, ... a juzgar por los datos, su pareja. Lo que, a su vez, no sería más que un detalle de su vida privada, si no fuese porque Hoover se dedicó durante años a atosigar a la comunidad homosexual y en público mostraba un total desprecio hacia los gays. Sin embargo, Hoover y Tolson eran inseparables: durante 40 años, además de trabajar juntos, almorzaban y cenaban juntos todos los días, iban juntos al hipódromo los domingos y hacían juntos casi todos los viajes de placer… Los rumores no tardaron en extenderse –Truman Capote los llamaba «Johnny and Clyde»- y luchar contra esos comentarios llegó a ser una obsesión de Hoover, quien sin embargo no hizo ni remotamente pública ninguna relación romántica con mujer alguna. Quienes conocieron bien a los dos afirman que su relación no era sexual. Argumentan que Hoover era una persona asexuada cuya única pasión era el FBI, que comenzó a dirigir con sólo 29 años.

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