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Cuando Coco Chanel obsequió a Hollywood con el mejor de sus cortes: el de mangas

El flirteo de la diseñadora con el 'star system'

Cuando Coco Chanel obsequió a Hollywood con el mejor de sus cortes: el de mangas

La oferta era irrechazable: un millón de dólares por vestir a las estrellas. Sin embargo, tras una breve visita a Hollywood, la genial parisina decidió que aquel no era su lugar ni el 'star-system' la merecía. ¿Qué pasó? Te lo contamos.

Después del 'crack' del 29, la Gran Depresión estaba vaciando los cines en Estados Unidos. El productor Samuel Goldwyn, gerifalte de United Artist, buscaba nuevas formas de llevar al público a las salas. Sabía cómo sentar a los hombres en la butaca y pensaba que las mujeres iban al cine «para ver cómo vestían las estrellas». Goldwyn no entendía nada de moda, pero sabía perfectamente quién era Coco Chanel.

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Chanel tenía 47 años y ya era un icono. La niña que creció en un orfanato después de que su madre falleciera y que trabajó ... como dependienta y cantante de cabaré antes de empezar a diseñar sombreros había redefinido la alta costura en Europa y se había convertido en sinónimo de elegancia en todo el mundo. Y Goldwyn, que como ella se había forjado su propio camino después de nacer en Polonia, sacar adelante a su madre y a sus cinco hermanos y emigrar a América para convertirse en uno de los productores más poderosos de Hollywood, pensó que ella era la respuesta a sus plegarias. En 1931, el vestuario cinematográfico seguía siendo poco refinado y excesivamente teatral y Goldwyn quería que Chanel impregnara sus películas de la clase que la había hecho famosa.

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