Los secretos de los últimos cazadores de mamuts
La vida al límite en el Ártico

Los secretos de los últimos cazadores de mamuts

En la prehistoria, los habitantes del Ártico cazaban mamuts para comerlos. Hoy, los buscan para vender sus valiosos colmillos. Lo hacen en lugares inhóspitos, mil kilómetros al norte del círculo polar, animados por el deshielo, que ha acelerado el proceso, y por el negocio, estimulado por el mercado chino. Le mostramos cómo trabajan.

Eugenia Arrugaeva

Lunes, 5 de diciembre 2022, 15:00

Slava Dolbaev usa una lanza para desenterrar unos colmillos en un acantilado helado. Lograr que se desprenda un colmillo así puede llevar días. Los cazadores pasan hasta seis meses en islas deshabitadas del mar de Laptev buscando colmillos. Llegan con sus motos de nieve cuando todavía no se ha descongelado el mar y regresan en barco con lo que hayan encontrado.

  1. La recompensa

Dos jóvenes de Yukagir, un pueblo de apenas 200 habitantes, cargan unos colmillos en la costa norte de Siberia. Los han encontrado en el mar, ... de ahí el color. Sus padres eran pescadores, pero ellos se dedican a esto desde que la caída de la URSS abrió un nuevo mercado para el marfil de mamut y la demanda china disparó el negocio. El de mayor calidad se paga hasta a 675 euros el kilo. Un solo colmillo puede mantener a toda una familia un invierno.

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