Alertan de los riesgos de comprar lentillas de colores por internet: «Todos los años en Carnavales viene gente con problemas en los ojos»

Lucía Cancela
Lucía Cancela LA VOZ DE LA SALUD

EL BOTIQUÍN

El Colexio de Ópticos Optometristas de Galicia alerta de los riesgos de comprar lentillas por internet.
El Colexio de Ópticos Optometristas de Galicia alerta de los riesgos de comprar lentillas por internet.

Las lentes de fantasía, muy habituales en épocas festivas, pueden provocar daños en la salud ocular debido a un uso sin supervisión profesional

25 feb 2025 . Actualizado a las 14:30 h.

En la actualidad, el consumidor puede encontrar casi cualquier cosa en las plataformas de venta online, desde productos de ortopedia hasta lentillas. Precisamente, con la celebración del Carnaval a la vuelta de la esquina, vuelve la preocupación de los ópticos-optometristas: las lentillas de colores empleadas como parte de los disfraces, que se venden con un precio mucho más reducido que en las clínicas a pie de calle. Un producto que es visto como una ganga, pese a lo que defiende el refranero: la barato sale caro.

El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia alerta del peligro que puede conllevar comprar lentes de contacto cosméticas a través de internet y recomienda acudir a sitios especializados. Las lentillas se colocan, directamente, sobre la córnea del ojo, lo que requiere una adaptación previa por parte de un óptico optometrista, que valorará el estado del ojo y la lágrima para comprobar que se adecúa correctamente.

«Muchos de los usuarios de lentes de contacto convencionales están convencidos de que les puede servir cualquier lente, incluidas las cosméticas, y que no precisan una nueva adaptación del óptico optometrista», dice la entidad. Nada más lejos de la realidad, ya que el profesional también instruye al usuario en el uso, la manipulación y la conservación del producto.

Una lente que no tiene las garantías de seguridad o que no ha sido manipulada de forma correcta puede provocar conjuntivitis, queratitis o erosiones epiteliales, incluso, puede producirse una úlcera corneal en los casos más graves. «Los síntomas que se pueden tener si la adaptación o el mantenimiento de la lente de contacto no son correctos son sensación de sequedad y arenilla en los ojos, ojos rojos, picor o incluso dolor al quitárselas», explica la presidenta del colegio, Esther Amaro, que llama la atención sobre el uso que se da en esta época: «Toda esta variedad hace que sean un complemento ideal para los disfraces, pero no debemos olvidar que siguen siendo lentes de contacto y, como tales, su uso debe ser supervisado por un profesional».

La especialista recuerda que se trata de un producto sanitario: «A nadie se le ocurriría comprarse una aspirina por internet», dice. Por eso, lamenta que, año tras año, en época de Carnavales o Halloween, «vengan personas que las han utilizado con problemas en los ojos». 

El error tiene múltiples orígenes. En primer lugar, que se desconoce si este producto está homologado o no. Después, que quienes las suelen emplear no llevan lentillas en su día a día. «Quienes tienen las de verdad no utilizan las de fantasía». Y, en tercer lugar, las propias características de las lentes. «Siempre son blandas. Necesitan lágrima, porque sino, se quedarían secas y rígidas. Con lo cual, nuestro ojo tiene que compartir parte de su lágrima con ellas», señala Amaro. Por eso, debe ser un producto que cumpla con todos los requisitos y que sea valorado por un experto en salud visual. 

El Colexio de Ópticos Optometristas de Galicia reconoce estar preocupado por el constante aumento de la venta de lentes de contacto por internet. De hecho, considera que las autoridades sanitarias deben poner fin a la adquisición de este tipo de productos sin prescripción facultativa de un óptico optometrista, ya sea por internet o en establecimientos no autorizados. «La visión de la persona puede ser excelente, pero la adaptación debe realizarse teniendo un conocimiento de la salud general y visual del paciente; comprobando su estado del ojo, lo que incluye la cantidad y calidad de la lágrima, el estado de los párpados o la córnea; que el grado de curvatura que tienen las lentillas sea adecuado al ojo del portador, y que haya una instrucción de su uso, así como un seguimiento», precisa la presidenta del colegio gallego. 

Pese a los riesgos reconocidos, la Sociedad Española de Oftalmología entiende que el único punto a favor que puede tener este producto es que su uso va a ser muy limitado en el tiempo. Así, entendiendo que solo se utilizarán durante pocas horas, ha difundido una serie de recomendaciones a modo de manual de supervivencia.

En primer lugar, recuerdan que nunca deben entrar en contacto con el agua, ya sea del grifo, de una piscina o en un lago. En todas sus formas, «tiene una serie de microorganismos que, en contacto con las lentes, pueden ser altamente peligrosos», indica la entidad, que añade: «Cada año muchas personas pierden la vista por culpa de haber mojado las lentes de contacto en agua dulce».

Si el usuario percibe que tiene el ojo rojo, le pica, está seco o caliente, debe retirar la lentilla de forma inmediata. Eso sí, en lugar de tirarlas, es mejor guardarlas en suero fisiológico por si más tarde fuese necesario estudiarlas. Además, es importante visitar al oftalmólogo.

Tampoco se debe exceder el tiempo establecido, en este caso, seis horas como máximo, y siempre con la premisa de llevarlas el menor tiempo posible. La sociedad de médicos señala que nunca se deben compartir entre personas y que, antes de utilizarlas como parte del atuendo, «se pruebe a quitarlas». «Cuando te las pongas, quítatelas y luego vuelve a ponértelas, si no te las puedes quitar fácilmente cuando estás tranquilo, más difícil será hacerlo cuando estés cansado o “demasiado alegre” tras la fiesta y algo sencillo se transformará en un drama», precisan. Precisamente, al terminar la celebración, se deben tirar a la basura. Nada de guardarlas. 

Lucía Cancela
Lucía Cancela
Lucía Cancela

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.