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Reinos de humo

Caracoles marinos

Carlos Maribona

Karrakelas, magurios, minchas, caramuxos, caracolillos, burgaíllos… Como ocurre con tantos productos marinos, los bígaros –su nombre más común– se llaman de distintas formas en cada zona. Junto con las cañaíllas andaluzas, son los caracoles marinos más populares. Se capturan a mano, arrancándolos con facilidad de las rocas en las que viven alimentándose de algas y se preparan simplemente cocidos.

Hace años eran tapa habitual en muchos sitios. Los recuerdo en las sidrerías asturianas y en los bares de barrio madrileños. Y vendidos en cucuruchos ... de papel en San Sebastián o en Cádiz. Sin embargo, de producto menor han pasado a ser casi un lujo, con precios que superan los veinte euros el kilo e incluso, cuando son grandes, los treinta. Ya no es fácil, por tanto, encontrarlos como tapa de cortesía, aunque en algunos lugares los siguen ofreciendo.

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