Saltar al contenido
Volver

Mi hermosa lavandería

Nueve paradas

Nueve paradas
Isabel Coixet

Isabel Coixet

Cojo el 61 en Ledru Rollin cada mañana y me bajo en Roquette/ Père Lachaise justo delante del cementerio. La mitad de los que van en el autobús son jubilados, algunos son turistas que se acercan al cementerio a ver tumbas de famosos de los que vagamente han oído hablar, otros somos trabajadores de distintos colores y orígenes. Hoy en la parada corre un viento frío que te hiela todo lo que no lleves tapado, el termómetro marca menos dos y empieza a lloviznar aguanieve.

Cuando subo al autobús, una mujer con bastón, gorro de lana y mitones y la mitad de la cara llena de morados, como si se hubiera caído por las escaleras, está en plena conversación con un hombre de barba

Cuando subo al autobús, una mujer con bastón, gorro de lana y mitones y la mitad de la cara llena de morados, como si se ... hubiera caído por las escaleras, está en plena conversación con un hombre de barba muy poblada. La mujer habla muy alto, con un tono agudo de desesperación en la voz. Quiere ir al Ayuntamiento, pregunta si este autobús va al Ayuntamiento; el hombre, con paciencia, le dice que no, que tiene que bajar en la próxima, que va en dirección contraria. La mujer sigue insistiendo una y otra vez. El hombre no pierde la paciencia, insiste en que debe tomar otro autobús, le dice dónde cogerlo.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Nueve paradas

[]

Nueve paradas