Viernes, 06 de Junio 2025, 10:39h
Tiempo de lectura: 5 min
Vivimos tiempos de vencedores arrogantes y desproporcionados que no pierden un segundo en excusarse por sus procedimientos abusivos para imponerse al resto. Ni quienes bombardean lugares llenos de niños, ni los que maximizan sus beneficios des-haciéndose de quienes ya peinan alguna cana, ni los que se adueñan de un deporte y la pasión de sus aficionados para convertirlos en combustible para sus negocios, todos ellos aludidos por nuestros lectores, experimentan el menor rubor al actuar así para lograr sus objetivos. Dijo Milena Jesenská de Franz Kafka que su literatura representaba a quienes, sabiéndose débiles, avergonzaban con su rendición al vencedor más fuerte que ellos. Aunque la vergüenza sea ya algo del pasado, subsiste la dignidad de los que, como subraya nuestra carta de la semana, saben llevar su cruz.
-
1 Marlene Dietrich, el ángel al que Alemania demonizó
-
2 La macabra guerra sucia de las corrientes eléctricas que promovió Edison
-
3 Tarta hojaldrada y cremosa de ciruelas claudias
-
4 El lado oscuro del quinto Beatle
-
5 Francis Ford Coppola: «Toda mi vida he tenido a alguien con quien conectar, así que ahora… Sin mi esposa, no sé dónde estoy»
-
1 Marlene Dietrich, el ángel al que Alemania demonizó
-
2 La macabra guerra sucia de las corrientes eléctricas que promovió Edison
-
3 Tarta hojaldrada y cremosa de ciruelas claudias
-
4 El lado oscuro del quinto Beatle
-
5 Francis Ford Coppola: «Toda mi vida he tenido a alguien con quien conectar, así que ahora… Sin mi esposa, no sé dónde estoy»

