
Estas vacaciones, los sabores más clásicos conviven con las últimas novedades en las heladerías gallegas
21 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Cada verano, los helados resurgen como la opción estrella para refrescarse del calor, o como el mejor postre tras una buena comida al aire libre. Al entrar en una heladería, cada vez es más difícil decantarse por un sabor, puesto que los catálogos crecen cada vez más. Con esta guía veraniega, todos los indecisos a la hora de escoger un helado podrán conocer las nuevas tendencias lácteas.
Éxito de Dubái
El dulce de moda de esta temporada es sin duda el chocolate de Dubái. Para aquellos que todavía no lo conozcan, este chocolate emiratí es una delicia hecha a partir de knafeh (postre palestino de fideos de semolina kadaif, una especie de cabello de ángel), y crema de pistacho, ambos recubiertos por una capa de cacao. Muchas heladerías han sabido ver el potencial de esta delicatesen y han incorporado un helado de chocolate de Dubái a sus cartas.
Un ejemplo de esto es Fiordilatte en Lugo. Su dueña explica que es una de las novedades más vendidas este verano. Este es el caso también de Stromboli en Pontevedra, donde Ricardo, su dueño, relataba que es tanta la demanda que hay veces que «no dan abasto».
Su reconocimiento es merecido, puesto que combina dos de los más populares sabores: el chocolate y el pistacho. La propietaria de Fiordilatte, Antía Lence, explica que estos meses, el helado de pistacho está arrasando en todas sus variantes. Incluso menciona que ellos han creado un nuevo sabor que integra este fruto seco de una forma diferente: el turrón de verano (un suave turrón gijonés con pistacho) y que está siendo un éxito.
Helados... ¿De cerveza?
La Central Heladera de Ourense es una de las más innovadoras en su gremio. Cada año sorprende a sus visitantes con nuevos y atrevidos sabores. Dentro de su oferta, existen tanto helados normales como gourmet. Los de pan de millo con aceite y sal o de pimiento de arnolla son algunos ejemplos de estos sabores menos convencionales.
En la gama más tradicional, las novedades son el helado de cerveza Milnueve y de vino albariño. Ambos, según su propietaria María José Caldelas, están siendo un éxito entre los consumidores por su sabor auténtico hecho a partir de un 80 % de cerveza e ingredientes naturales.
Nuevos sabores
La creatividad de muchos heladeros no tiene límites. Rubén, propietario de Stromboli, está haciendo las delicias de los pontevedreses con su nuevo Stromboli Volcano. Este helado, bautizado con el mismo nombre que uno de los tres cráteres activos de Italia, está hecho a partir de frutos secos como avellanas, nueces o almendras. También ha añadido a la carta sabores como yogur con cereza amarena, mora o un postre que mezcla limón, canela y merengue.
La tradicional heladería coruñesa Colón ha sacado su lado más tropical añadiendo un helado de papaya, el cual está conquistando a los clientes por su sabor suave, fresco y veraniego.
Vuelta a lo clásico
Por muchos helados y sabores atrevidos que pueda haber, al final del día, las opciones más tradicionales siempre triunfarán. Todas las heladerías se ponen de acuerdo al afirmar que clásicos como la vainilla, el chocolate o la fresa son a día de hoy algunos de los más demandados.
Daniel Reboredo, propietario de la Colón, explicaba que, pese a haber introducido sabores nuevos como el yuzu, estos no son capaces de destronar a los clásicos, que año tras año conservan su popularidad y siguen siendo los preferidos de muchos.