Luz Pozo Garza no ha perdido su relación con Ribadeo ni olvidado los años de infancia vividos en su lugar de nacimiento. Esos recuerdos laten con más fuerza en un día como hoy, en el que recibirá un homenaje público y simbólico. La escritora declaró ayer que estaba «contenta e emocionada» ante los actos previstos. «Agradezo tódalas homenaxes, pero as da vila miña natal son máis emocionantes», añadió. Los actos están íntimamente asociados a la primera memoria de Luz Pozo Garza, como recordó ayer. Nació en la calle de San Roque, muy cerca de la vía que llevará su nombre y del lugar elegido para descubrir una escultura y plantar un árbol. Por el Campín de Sela pasaba y paseaba a menudo una niña que con los años se convertiría en autora de libros de poesía y de crítica literaria. Su obra de creación comenzó en 1952, con O paxaro na boca, mientras que sus ensayos sobre Luis Pimentel, Álvaro Cunqueiro o la lírica gallega medieval son trabajos decisivos. Con el homenaje que recibe hoy, Luz Pozo se suma a una lista de la que ya forman parte otros seis escritores: Antón Avilés de Taramancos, Bernardino Graña, Manuel María, María Xosé Queizán, Xosé Neira Vilas y Uxío Novoneyra.